Durante una jornada de atención del DIF Nayarit en la capital estatal, el gobernador Miguel Ángel Navarro convocó a todo su gabinete a fortalecer los lazos de comunicación y acción con la estructura asistencial, para replicar este trabajo en todo el territorio, tal como lo hace la presidenta del DIF, Beatriz Estrada. Navarro compartió cifras contundentes del impacto social: 750,000 despensas entregadas al año y cobertura total de desayunos escolares. Con un llamado emotivo, instó a la población a no sentir «pena» por pedir servicios como vacunas, pues la verdadera pena debe ser del servidor público que no atiende. En un discurso que definió su filosofía de gobierno, ratificó la necesidad de ser un «Gobierno humilde, honesto y humano». Agradeció a su esposa por impulsar una gestión que, en sus palabras, «le dé taquicardia al gobierno cuando no atiende al pueblo, un paro cardíaco cuando la gente sufre, pero que también sea un latido del corazón vigoroso cuando ve a su gente feliz». Esta metáfora refleja su exigencia de un gobierno sensible y reactivo al sentir ciudadano.
En gira con DIF, Navarro pide servidores sin pena y comprometidos: «Que el gobierno sienta taquicardia por el pueblo».
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