En una jornada clave para la relación económica entre México y Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum sostuvo una reunión de alto nivel con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, en Palacio Nacional, como parte de la tercera ronda de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). El encuentro se desarrolló en un contexto marcado por la posibilidad de que Washington imponga nuevos aranceles a decenas de países, lo que incrementó la relevancia de esta revisión técnica.
La mandataria informó que ambas delegaciones registraron avances significativos en la revisión del acuerdo comercial y en diversos temas de la agenda bilateral. A través de sus redes sociales, Sheinbaum destacó que el diálogo se centró en fortalecer los mecanismos del T-MEC y en consolidar acuerdos que beneficien a las sociedades de ambos países.
La reunión, que se prolongó por alrededor de 90 minutos, contó con la participación del secretario de Economía, Marcelo Ebrard; el canciller Roberto Velasco; la coordinadora del Consejo Asesor de Desarrollo Económico Regional, Altagracia Gómez; y funcionarios especializados en comercio exterior y desarrollo regional. Por parte de Estados Unidos asistieron el embajador Ronald Johnson y miembros de la Oficina del Representante Comercial (USTR).
Durante las semanas previas, equipos técnicos de ambos gobiernos sostuvieron mesas de trabajo enfocadas exclusivamente en asuntos comerciales, descartando la inclusión de temas como seguridad o el cumplimiento del Tratado de Aguas de 1944. Sheinbaum reiteró que México ha cumplido con los volúmenes comprometidos en materia hídrica, pese a cuestionamientos recientes de legisladores estadounidenses.
Además de la revisión del T-MEC, las delegaciones abordaron asuntos estratégicos como aranceles al acero y aluminio, industria automotriz, seguridad económica, agricultura y servicios electrónicos, temas que forman parte del proceso de evaluación del tratado y de la cooperación bilateral.
El encuentro reafirmó el compromiso de ambos gobiernos por mantener un diálogo permanente y fortalecer la integración económica de América del Norte, en un momento crucial para la actualización del T-MEC, cuya vigencia podría extenderse hasta 2036 conforme a las revisiones anuales acordadas por los tres países.



