Las autoridades estadounidenses investigan el desplome de un avión ejecutivo ocurrido en el condado de Palm Beach, Florida, donde murieron las nueve personas que viajaban a bordo.
El Learjet 60 cubría una ruta entre Texas y Bahamas cuando perdió el control y terminó impactando en una zona urbana cercana a Cresthaven, provocando una explosión que alarmó a residentes y automovilistas.
Videos grabados por testigos muestran la rápida caída de la aeronave y la posterior explosión, que generó una intensa nube de humo negro visible desde diversos puntos de la ciudad.
Tras el siniestro, equipos de emergencia acordonaron la zona para facilitar las investigaciones y garantizar la seguridad de los residentes. Varias vialidades permanecieron cerradas durante horas.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte y la Administración Federal de Aviación serán las encargadas de determinar las causas del accidente mediante el análisis de registros de vuelo, comunicaciones y evidencia recopilada en el lugar.
Mientras avanzan las indagatorias, las autoridades expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas y reiteraron que la prioridad es esclarecer lo ocurrido para evitar hechos similares en el futuro.

