A una semana del terremoto en Indonesia, detectan vida bajo escombros

Un equipo de rescate francés detectó a una persona bajo los escombros de un hotel en el centro de la isla indonesia de Célebes; suman mil 400 víctimas

Un equipo de rescate francés dijo el jueves que ha detectado a una persona que se cree sigue viva bajo los escombros de un hotel en el centro de la isla indonesia de Célebes, casi una semana después de haber sido golpeada por un poderoso terremoto y un tsunami.

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Philip Besson, miembro de la organización francesa Pompiers de l’urgence, dijo que los sensores de alta tecnología del equipo “detectaron la presencia de una víctima” en los escombros del Hotel Mercure de Palu, pero no pudo decir si la persona está consciente.

Dijo que solo tenían un taladro de mano que no era lo suficientemente fuerte para llegar a la víctima, que estaba atrapada bajo un hormigón grueso, por lo que tuvieron que suspender la excavación al caer la noche. Besson dijo que el viernes temprano traerán equipo pesado para tratar de rescatar a la persona.

Los trabajos de rescate desde el terremoto del viernes pasado, en el que murieron más de mil 400 personas, se han visto muy obstaculizados por la escasez de equipo pesado.

Por otro lado, un funcionario de una agencia de desastres dijo que el cadáver de un surcoreano estaba entre los ocho muertos que fueron sacados el jueves de los escombros de otro hotel, el Roa Roa, que se derrumbó de lado en un montón de cemento y acero.

Mientras continuaba la búsqueda de víctimas, los trabajadores humanitarios se apresuraron a conseguir refugios, alimentos, medicinas y otros suministros muy necesarios para los supervivientes.

La vida se ha paralizado para los miles de personas que viven bajo carpas y en albergues en la ciudad indonesia de Palu, arrasada por el sismo y el tsunami. No saben cuándo podrán comenzar la reconstrucción y pasan varias horas al día intentando lograr, a menudo sin éxito, cubrir necesidades como encontrar combustible para los generadores.

Los residentes cuyas viviendas quedaron destruidas tenían poco más que incertidumbre, siete días después de la tragedia, pero también albergaban la esperanza de que llegue más ayuda por aire, tanto a Palu como al distrito de Donggala, en la isla de Célebes.

Algunos vecinos excavaban en apestosos montones de comida empapada y escombros, buscando en un almacén dañado por el tsunami cualquier cosa que pudiesen aprovechar: latas de leche condensada, refrescos, arroz, dulces y analgésicos. Otros se llevaron con planchas de metal, madera, tuberías y otros materiales para levantar alojamientos temporales.

La cifra oficial de fallecidos aumentó ligeramente el jueves a 1.424 personas, dijo el vocero de la agencia de desastres, Sutopo Purwo Nugroho, en una conferencia de prensa en Yakarta. Más de 70 mil personas se vieron obligadas a dejar sus casas y se espera que la cifra de víctimas mortales aumente a medida que los equipos de rescate llegan a zonas que estaban aisladas.

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