Abusado empresario busca registrar la frase “Se va a hacer o no se va hacer, la carnita asada”

La frase que presentan ante el IMPI es muy similar a la que aparece en videos virales

Un curioso caso surgió esta semana en Jalisco, cuando el portal web de El Imparcial dio a conocer que un empresario restaurantero intenta registrar ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI) la frase: «Se va a hacer o no se va a hacer… ¡La carnita asada!»

Lo que sorprende al respecto es la gran similitud entre esta frase y otra, recientemente popularizada, que aparece en un video viral, donde Francisco Efraín Romero Chaidez, de 39 años, dice: «Se va a hacer o no se va a hacer… ¡la carnita asada!, ¡Se tiene que hacer!».

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En Zapopan, Jalisco, Adolfo Luis Ramos Rosales, titular de la solicitud, y Adrián Gómez Hernández, que funge como apoderado, fueron quienes iniciaron el trámite el pasado 7 de diciembre para uso nominativo de la frase como aviso comercial.

Aunque en esta frase no se utilizan los signos de interrogación y no aparece una última exclamación, ha llamado la atención la similitud y que alguien, que no sea quien viralizó la primera, pretenda patentarla con fines comerciales.

Rastrean al autor de la frase

Francisco Romero, oriundo de Hermosillo, que vive con su madre María Febronia Chaidez Vizcarra, de 71 años, es quien pronunció la frase que se ha hecho viral.

Y cuenta a El Imparcial que desde la publicación del video muchas personas han llegado a su casa para conseguir su propia grabación de Francisco; pero no llegan con las manos vacías, luego de que se conoció su situación quienes acuden llegan con paquetes de ropa o despensa, y hasta algunos billetes.

Además de agradecer a todos los que les han ayudado, luego de pasar por momentos difíciles, Francisco y su madre pidieron ayuda a medios y usarios de las redes sociales para encontrar a su tío Margarito Chaidez Vizcarra, de 60 años, de quien solo saben que vive en Salinas, California.

Dicen que han pasado dos años desde la última vez que supieron algo de él y no tienen fotografías suyas o algún número de teléfono donde localizarlo. Pero no pierden las esperanzas de saber de él.

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