Carrera de tres en elecciones nacionales

Con Visión Ciudadana

Lo que pintaba para ser una casi predecible carrera entre dos fuerzas políticas, hoy con la inclusión del polifacético exfuncionario José Antonio Meade Kuribeña, se ha convertido en una carrera mucho más competida, una que incluso pudiéramos calificar de impredecible, efectivamente en tanto un equilibrio mayor en las preferencias favorece el aumento o descalabro de cualquiera de quienes figuran en la carrera, en las semanas previas y mientras el Partido Revolucionario institucional no elegía un candidato, existiendo aún la posibilidad de que alguno de los actores de la vieja guardia del partido pudieran encabezar los esfuerzos sus posibilidades eran sumamente reducidas en el mejor de los casos, la marca del revolucionario institucional se encuentra actualmente muy golpeada ante la ciudadanía que no ve con buenos ojos ni la administración que hecho el presidente Enrique Peña Nieto ni los múltiples escándalos que han surgido a raíz de administraciones estatales encabezadas por políticos previstas como el ya infame Javier Ochoa de Veracruz.

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La inclusión del exsecretario de hacienda José Antonio Meade, fue una movida que si bien era predecible o esperable ante los buenos números que presenta el funcionario, también es una sorpresa en tanto el partido tradicionalmente había optado en el pasado por premiar con esas importantes nominaciones a sus cuadros de toda la vida antes que alguien que si bien fuera rentable electoralmente hablando, hubiera estado trabajando en administraciones federales de otros partidos y tan desligado de la marca tricolor, aunque evidentemente el no formar parte del partido de manera activa es su principal atractivo ante la ciudadanía y lo que le da viabilidad y fortaleza a su candidatura, obviamente aún en espera de que el frente ciudadano defina a su candidato inicial es así en un lejano tercer lugar, que si bien no es el ideal pareciera no ser tan malo en tanto seguirá creciendo mientras haga las cosas bien, desmarcándose de los escándalos del pasado y aprovechando la buena imagen que ha forjado en base a trabajo eficiente.

Por otro lado el eterno Andrés Manuel López Obrador, será el encargado una vez más no solo de la consolidación de su partido como fuerza electoral significativa, sino de tratar de ganar en este intento la Presidencia de la República, sin embargo como lo sabe bien el tabasqueño, iniciar de puntero no es necesariamente la mejor opción o situación puesto que como ya ha experimentado en otras ocasiones, no es tan difícil perder esta posición de puntero, en caso de no hacer bien su campaña o de que el resto de partidos haga una campaña certera para bajar su popularidad como aconteció en el pasado, la tercera no sería la vencida para AMLO, que difícilmente pudiera seguir siendo relevante para un cuarto intento en 2024.

Finalmente el frente ciudadano tiene mucho trabajo por delante puesto que lo que aparentemente era una situación privilegiada en un segundo lugar muy cercano al puntero, se ha convertido en una pesadilla con la inclusión del ex secretario Meade  y principalmente por los desacuerdos que se han generado en torno a quien debería ser el abanderado de la colisión en busca de la Presidencia la República, la salida de la Sra. Margarita Zavala del PAN, la posición del jefe de gobierno de la CDMX Miguel Ángel Mancera y la continua promoción de Rafael Moreno Valle como otra alternativa viable han bajado mucho la buena posición que tenían hace algunos meses.

Así las cosas resulta sumamente complicado tratar de adivinar o de prever cómo terminarán los números y preferencias, cualquiera de los tres con una buena campaña pudieran terminar ganando y como nos dejó de moraleja la elección de 2012, las encuestas son el instrumento menos indicado para evaluar quién es el favorito, será cuestión de dar seguimiento y ver quien trae a la mesa las mejores propuestas y logra enganchar más a la ciudadanía, papel donde el frente ciudadano había superado a sus pares, veremos si logra recobrar su mojo ganador.