Científicos explican por qué los chimpancés lanzan piedras contra los árboles

Un grupo de biólogos ha intentado averiguar los motivos de un enigmático comportamiento que han observado entre las poblaciones de chimpancés de ciertas partes de África, y que consiste en acercarse a un gran árbol y lanzar piedras contra el tronco.

Este comportamiento ha recibido el nombre de ‘lanzamiento acumulativo de piedras’ (LAP por sus siglas), ya que normalmente las piedras se acumulan alrededor de las raíces del árbol, en ocasiones hasta llegar a amontonarse. Los científicos creen que está relacionado con la comunicación entre individuos y que los chimpancés escogen los troncos más resonantes para que el ruido sea más audible.

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El equipo, financiado por la Sociedad Max Planck, con sede en Múnich, Alemania, llevó a cabo un trabajo de campo en un área de 50 kilómetros cuadrados en Guinea Bisáu entre febrero y junio de 2017 y posteriormente analizó los materiales recabados. Se trata mayoritariamente de videos grabados por cámaras camufladas que instalaron delante de los árboles previamente ‘apedreados’, pero también tuvieron en cuenta muchos datos experimentales.

Los estudiosos no se limitaron a observar este comportamiento, sino que también lanzaron piedras «estandartizadas» para grabar con micrófonos y medir científicamente el efecto producido por el golpe de la piedra contra la madera. Un artículo del grupo publicado en la revista Biology Letters este 18 de diciembre destaca «tres descriptores acústicos relacionados con la calidad del timbre intrínseco» generado por cada golpe.

El estudio incluyó un total de 13 especies de árboles con los troncos lo bastante anchos como para interesar a los chimpancés. Sin embargo, los científicos observaron que los animales solo lanzaban piedras contra árboles de determinadas especies, por lo que los investigadores iniciaron una serie de experimentos comparativos.

Detectaron que las diferencias eran muy perceptibles, y que las características acústicas de los sonidos de impacto variaban en función de si una especie de árbol era considerada por los simios como apta o no apta para el LAP. Los chimpancés siempre optaban por lanzar piedras contra una madera relativamente más resonante o, dicho de manera científica, cuyo coeficiente de amortiguamiento (una característica que pone límites a la propagación del sonido) era «significativamente menor».

Además, se destaca que los animales elegían mayoritariamente árboles con las raíces abiertas, ya que estos suelen producir sonidos más bajos, que se repercuten durante más tiempo.

A juzgar por el mapa, la práctica del ‘apedreamiento’ arbóreo está difundida en ciertos territorios de Guinea Bisáu, Costa de Marfil, Liberia y Sierra Leona, un área relativamente pequeña en comparación con el hábitat general de los chimpancés.

Algunos investigadores estiman que se trata de una «tradición cultural» transmitida de individuo a individuo.

Existe una conjetura de que este comportamiento forma parte de un rito, pero también es posible que los chimpancés arrojen las piedras simplemente por gusto o para marcar territorio.

Los chimpancés son los únicos primates que lanzan piedras contra un objeto externo que no sea otro ejemplar de su propio género.

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