El Gobernador trabajando en el territorio

La Verdad… Sea dicha

Apenas iniciaba su beneficiosa gira de trabajo por Bahía de Banderas, cuando el Gobernador Roberto Sandoval Castañeda y su comitiva debieron cambiar intempestivamente su agenda para ocuparse inmediatamente del problema provocado por el atípico temporal de lluvias que ocasionó el desbordamiento del rio Ameca, un problema meteorológico que también llevó a que algunas comunidades se inundaran, donde por desgracia nuevamente como en el mes pasado, algunas zonas de cultivo fueron afectadas por el mal tiempo. Lo reconfortante para los lugareños de Bahía fue que el mandatario nayarita se quedó para coordinar la ayuda a las familias afectadas. Por cierto, esta vez afortunadamente tampoco  hubo vidas que lamentar. Roberto Sandoval, la señora Ana Lilia López de Sandoval, Presidenta del DIF Estatal, el Presidente Municipal de Bahía de Banderas don José Gómez y su esposa Monserrat Peña, así como la senadora Margarita Flores Sánchez, hicieron un recorrido por la zona afectada donde pudieron constatar los estragos del mal tiempo, comprometiéndose a brindar toda la ayuda a las familias afectadas. Qué bueno que las autoridades actúen de esta manera, así le cumple el Gobernador Roberto Sandoval Castañeda a los nayaritas, trabajando en el territorio, en el que ha dicho continuará con su agenda que ya tenía prevista para Bahía de Banderas y que suspendió el martes pasado por los motivos señalados.

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En otros asuntos de la existencia

Fíjese usted, amable lector, que en el tema de la vida y la muerte hay mucho que comentar, por ejemplo dicen algunos científicos que para el año 2020 las personas en el mundo podrán vivir 150 años de una manera sana, pues se están descubriendo medicamentos que permitirán al cuerpo humano estar libre de ciertas enfermedades que hoy son causante de muchas muertes, también aseguran que las personas de 100 años se verán como una persona de 50 años; esta es una noticia que a muchos no nos tocará verificar. Pero ciertamente, así se viva mucho tiempo, lo que es una realidad es que tarde que temprano irremediablemente todos llegaremos al momento en que debamos emprender el camino al más allá. Hay a quienes pensar en la muerte les puede sonar aterrador; y a quienes también les preocupa profundamente de qué manera terminarán sus días; si en alguna enfermedad, o tranquilamente en el sueño de los justos. Oiga, sobre este asunto tan natural, a lo largo de mi vida me ha tocado, como a todos, supongo, conocer de historias que describen muy bien la sorpresa en este irremediable destino que nos alcanza sin distingo alguno.

Verá: Hace años, cuando viví por un tiempo en el estado de Tamaulipas, a una de mis maestras de educación secundaria la vida le jugó una mala pasada; recuerdo que a ella nunca le gustó ir a balneario alguno por temor a morir ahogada, nunca pisó la arena del mar ni las piedras de los ríos; pero para su desgracia un mal día dejó este mundo cuando tropezó en el baño de su casa y murió. También aquí en Tepic, hace tiempo se difundió en los medios de comunicación una historia muy singular sobre el caso de una señora de la tercera edad que justamente cuando se divertía en un convivio y luego de bailar algunas piezas, regresó a su asiento para no levantarse nunca más después de sufrir un ataque al corazón. Cierto, es muy respetable el criterio de cada persona en torno al tema, hay quienes quisieran ser eternos, ver realizados a los hijos, a los nietos; pero se imagina que difícil sería la vida con muchos, pero muchos años encima. Ante la modernidad y los avances científicos que se dice permitirán la longevidad, hay muchas preguntas por hacer, como qué tanto beneficiará romper con el ciclo natural de existencia de las personas, se imagina un mundo plagado de gente viviendo tantos años, cómo se enfrentará el tema de la alimentación, los servicios de salud, la vivienda, la economía para mantener a tanta gente. En fin, el que  millones de seres humanos vivan arriba de 100 años cambiará todo el panorama de la supervivencia en el mundo. No me haga mucho caso, sólo estoy divagando.

Estos agiotistas inmundos

Cuántas veces no hemos comentado en esta su columna amable lector, sobre los abusos que cometen los agiotistas, estas personas que se la pasan prestando dinero a la gente para luego cobrarles intereses altísimos, impagables, sin que haya una autoridad que los meta en cintura. Todos los días se sabe de gente que despojan de sus bienes, de sus casas, de sus carros, y si bien es cierto que muchos se buscan que los estafen por andar de pediches, también es claro que los prestamistas abusan sin misericordia alguna. Hay tiene usted las famosas casas de préstamo, cobran el interés que les da la gana; un tanto por el cobrador, otro tanto por la moratoria, otro tanto por el interés, otro tanto, el más poquito para capital, el caso es que la gente nunca acaba de pagar, y un mal día le caen los prestamistas y la orden judicial para echarlos a la calle cuando ya no pudieron pagar. ¿Y a los agiotistas quién les dice algo por sus abusos? Pobre México, aquí es la ley del más fuerte, o el más poderoso.

Cafeteando la noticia

Que en el Instituto Mexicano del Seguro Social han iniciado una campaña para la mejora en la atención del derechohabiente, esto con la finalidad de bajar el número de quejas que se tienen por parte de las personas que todos los días deben soportar las groserías de los trabajadores del instituto de atención médica. Ojalá que la promesa sea de corazón. robleslaopinion@hotmail.com

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