El suicidio, la historia de Mauricio

Simples Deducciones

Mauricio fue en el 2016, un caso más de los 76 que se presentaron de suicidio en Nayarit, como cualquier otro hecho similar se plasmó su determinación “de salir por la puerta falsa, debido a problemas personales” y en efecto, sólo que a sus 30 años, Mauricio no vio otra salida para dejar de sufrir por las disfunción renal que lo aquejó desde los 14 años de edad, la mayoría pensó en desamor, problemas con su pareja o situación económica difícil, pero no, a él le acababan de decir que sus riñones ya no estaban funcionando y no podía revertirlo, que tendría que insertarle una fístula para realizar la limpieza de su organismo cada tercer día, no pudo con ello.

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Mauricio fue, hasta antes de los 14 años un niño y adolescente sin problemas, jugaba, corría, estudiaba y coqueteaba con sus compañeras de escuela y vecinas de la edad, Marycruz le encantaba recuerda su primo Aarón, “de lo que le daban mis tíos para la escuela guardaba algo, de ahí le llegó a comprar chocolates o una rosa el 14 de febrero e incluso una vez se animó a invitarla una nieve, Mau era muy tímido”.

“A mí me dolió mucho cuando él hizo eso de colgarse, yo fui quien lo encontré porque me regresé a casa, una hora antes estuvimos platicando, estaba muy triste, no se había bañado en varios días, estaba poco hinchado, su piel ya era de color oscuro y había perdido las ganas de seguir adelante, le dijo el doctor que sólo una donación de riñón lo ayudaría pero él ya había perdido toda esperanza, pasó de la diálisis a la hemodiálisis y de la alegría a la inmensa tristeza”.

“Lo llamaron cobarde por poner fin a su existencia, eso me encab…por qué la gente se erige cómo un juez, quién le da derecho a juzgar, a señalar, a condenar sin saber los motivos, Mau era toda alegría, quería vivir, casarse, tener hijos, ser abogado pero la enfermedad lo comenzó a frenar física y mentalmente desde adolescente, ni el gusto por la comida podía tener porque le habían prohibido todo, yo ahora con mis hijos estoy con cierto trauma, no los dejo tomar refresco y ando diciéndoles que no coman carne de puerco”, agrega Aarón.

En este 2017, van 9 suicidios, cuando escucho la historia de Mau, me pregunto si realmente son “cobardes”, si en verdad es “la puerta falsa” o la “salida fácil”, si todos los que han decidido partir lo hacen “por los motivos conocidos”, tales como falta de dinero o de amor, nunca creí que había motivos como este para decidir ya no vivir, quizá porque como dice Aarón, “¿y eso es vida?, conectado a una máquina toda la noche o piqueteado con la cosa esa que les ponen”, la piel se me eriza al pasar mentalmente el relato de este joven y casi puedo ponerme en sus zapatos.

Aunque nunca he vivido de cerca lo que pasa una persona con falla renal, se menciona como una enfermedad que acaba lentamente a las personas, que las sume en la tristeza y que como todos los males, abraza a las familias en un caos de lucha para salvar la vida de sus seres queridos.

¿Habrá más Mauricios?, habrá quienes por razones muy distintas a “las ya conocidas” ponga un alto a su transitar por este mundo, pensarán en lo que dice la iglesia católica, que su alma va a herrar por la eternidad y no encontrará descanso alguno.

Son interrogantes que no me puedo contestar, pero que esta historia me ha dado un punto de apoyo para no pre juzgar a nadie que decida irse de este mundo terrenal, tras de ellos dejan un camino impregnado de dolor y falta de entendimiento en sus familias y yo lo único que pido es no vivir algún día un doloroso capítulo similar al de Aarón, quien a casi un año de que encontró a Mau sin vida, sigue yendo a terapias porque por las noches despierta sudando debido a que revive esa noche y las horas siguientes. Mándame  tus comentarios dudas y sugerencias a mi Facebook Juan Félix Chávez Flores o a mi correo juanfechavez@gmail.com

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