En La Yesca, reintegran a la primer Águila Real rehabilitada

El Heroico Colegio Militar y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) llevaron a cabo la reintroducción a su hábitat de una hembra de Águila Real (Aquila chrysaetos) en la Sierra de Pajaritos, en el Municipio de la Yesca, Nayarit.

Después de un intenso trabajo de rehabilitación realizado por el cuerpo técnico del Colegio Militar y supervisado por la PROFEPA, en el “Centro Nacional de Control y Protección del Águila Real”, el ejemplar de nombre “Quetzalcóatl”, con un peso aproximado de 4 kilos y una envergadura de 2.01 metros, y 7 años de edad, fue liberado en un hábitat previamente evaluado por los expertos técnicos, donde encontrará todas las condiciones de alimento, espacio y protección para su supervivencia.

Publicidad

“Quetzalcóatl” fue rescatada en el año 2013 por la PROFEPA al encontrarse herida en las cercanías de una minera en el estado de Chihuahua; arribó en Febrero del 2017 al Centro Nacional de Control y Protección del Águila Real, durante el evento donde se anunció la creación del citado Centro.

Se trata de la primera reintroducción de un ejemplar de esta especie, rehabilitada en el Centro Nacional que tiene entre otros objetivos la recepción, valoración y rehabilitación clínica, física y conductual de esta majestuosa especie que es el símbolo vivo de nuestra identidad nacional.

La preparación de la libertad de “Quetzalcóatl” inició con su traslado de más de 10 horas de viaje desde el Colegio Militar a la 13ª. Zona  Militar en la Ciudad de Tepic, Nayarit, el día 25 de Febrero, custodiada por elementos de la SEDENA y de la PROFEPA.

Ya en la Zona Militar recibió las últimas valoraciones y adaptación climática, además de someterla a ejercicios de vuelo previos a su liberación.

Un día antes de la liberación, se anunció a la ciudadanía en Nayarit mediante un acto protocolario con la participación de personalidades de esta Procuraduría en la entidad, SEDENA, Heroico Colegio Militar, SEMARNAT, SEGOB, Autoridades Estatales, Municipales, un grupo de cinco chamanes del pueblo huichol o Marakames; de igual forma asistieron alumnos de escuelas de educación primaria y secundaria de Tepic, así como medios locales de prensa, donde se les explicó, entre otras cosas, la importancia de esta especie, su gran valor ecológico y el cómo podemos ayudar a su conservación y protección.

Al ser un depredador, esta especie requiere de grandes extensiones de hábitat sano y habitado por una gran cantidad de presas. Es considerada como “especie sombrilla” dado que el manejo  para su conservación y de su hábitat, asegura mantener comunidades animales y vegetales enteras en buenas condiciones.

La Sierra de Pajaritos cuenta con las condiciones de territorio, espacio, protección y alimento para la sobrevivencia de Quetzalcóatl; ha sido monitoreada por los especialistas del Colegio Militar desde antes del año 2013, en que se liberó un macho de águila real llamado “Hades”.

El “Centro Nacional de Control y Protección del Águila Real” es el espacio más importante para la conservación de las águilas reales y otras aves de presa nacionales, con el propósito de incrementar su población, como parte del equilibrio ecológico y fue construido por la PROFEPA y SEDENA mediante la formalización de un convenio de colaboración en favor de la conservación de nuestra especie emblema de los mexicanos.

El Centro Nacional fue entregado por el Presidente de la República el día 13 de Septiembre del 2017, con la asistencia de los secretarios de la Defensa Nacional, el General  Salvador Cienfuegos; de Medio Ambiente, el Ing. Rafael Pacchiano; de Marina-Armada, el Almirante Vidal Francisco Soberón; de Educación, el Lic. Aurelio Nuño; el entonces Director del Colegio Militar, el General Andre Goerges Foullon, y el Procurador Federal de Protección al Ambiente, el Dr. Guillermo Haro.

En el Centro aún permanecen otras águilas reales: Zeus, el primer ejemplar que recibieron en 1999, de 22 años; Tena, de 14; Apolo, de 10; Tonatzin, de 6;  Artemisa, de 4; Hera, de 26; Xochiquetzal, de 21; Cuauhpilli, de 5 y Cutcoa, de 5.

Todas son hembras y fueron bautizadas por los cadetes que las tienen bajo su cuidado. Ellas son evaluadas para determinar la viabilidad de su reintroducción.