¿Es realmente fea para él o lo que sientes es envidia?

¿Cuántas veces has utilizado la expresión “es demasiado fea para él” al hablar de otra mujer? Tu rival, la novia de tu mejor amigo o la nueva pareja de tu ex.

En cierta oportunidad, en el metro y rumbo al trabajo, la aglomeración me obligó a escuchar la conversación de dos mujeres. Fue inevitable no voltear debido a la forma en la que se expresaban, con caras de desaprobación y por las palabras que usaban me di cuenta que hablaban de otra mujer.

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La misteriosa “no era lo suficientemente perfecta”, según ellas, para ser la pareja de un hombre. Imaginé que se trataba del exnovio de alguna de ellas, por el coraje en que hablaban de su estatura, el color de cabello, el ancho de sus caderas, la forma en la caminaba y cómo se vestía… entre otros muchos defectos.

Ya no terminé de enterarme si el hombre del que hablaban se trataba del exnovio, porque llegué a mi destino, pero mientras me alejaba por el andén recordaba la plática.

¿Por qué tenemos la mala costumbre de decir que alguien es demasiado feo o guapo para otra persona? ¿Quién nos da el derecho a calificarla? ¿Por qué tenemos que criticar a otras mujeres? A nuestra mejor amiga, hermana, la chica del trabajo a la que todos saludan con una gran sonrisa y, la mayoría de las veces, por un físico que nos molesta o nos genera envidia.

Por supuesto, sé que vivimos en una “carrera” constante por querer lucir como las grandes estrellas de Hollywood o las modelos: altas, delgadas, sin celulitis y piel “perfecta”; estereotipos que han afectado nuestra visión de nosotras mismas y el respeto por las demás.

En la mayoría de los casos, eso provoca baja autoestima y nos hace más duras con el resto de las mujeres, y es cuando decimos cosas como: ¿Por qué va a andar con ella que no se arregla, y no conmigo que no salgo de casa sin lucir impecable de pies a cabeza? No consideramos que, quizá, lo que conquistó a ese hombre fueron sus valores y otras cosas más allá de su belleza, trasero o lo que sea que nos llame la atención… o nos moleste.

En pleno Siglo XXI, en el que seguimos luchando por la igualdad, donde las noticias sobre feminicidios y acoso sexual son “pan nuestro de cada día”, nos seguimos atacando unas a otras.

Con el paso de los años el físico tan criticado o deseado, va a pasar a segundo plano y quedarán nuestras experiencias, triunfos y fracasos, cosas que nos definen como las mujeres que somos y que nada ni nadie nos puede arrebatar.

Al final llegué al trabajo con más dudas, porque no encontraba una respuesta a la pregunta: ¿Cuándo será el día en que dejemos de juzgar que seamos gordas, delgadas, altas, rubias o morenas, y comencemos a darle importancia a lo que nos convierte en mujeres únicas e irrepetibles?

 

5 razones para dejar de pensar en regresar con tu ex

Después de revolcarte en la autocompasión por un buen tiempo, todos tus amigos están cansados de escuchar sobre él. Te dicen que sigas adelante. Que conocerás a alguien genial. ¡Porque tú eres increíble! No te preocupes hay muchos peces en el agua. Pero nada de eso funciona y de repente empiezas a pensar en tu ex.

Comienza a infiltrarse en tus sueños por la noche y mientras te pierdes en tu mente durante el día. Y entonces comienzas a pensar –Hey, quizá él no es tan malo. Tal vez no debí reaccionar tan rápido y… PARA AHÍ.

Aquí te dejamos 5 razones por las que no debes pensar en regresar con tu ex.

 

Te sientes culpable de divertirte

Con uno de mis ex novios, me tomó años darme cuenta, que después de una noche con mis amigas no debería sentirme culpable por tomarme unos drinks y quedarme hasta tarde.

Me la pasé increíble… ¿entonces por qué debería sentirme mal? ¡Estoy disfrutando! Él solía hacerme creer que estaba haciendo algo malo cuando salía. Ya no me siento culpable, y déjenme decirles que ver el amanecer en Manhattan desde Brooklyn con tus amigos es toda una experiencia. Háganlo. No dejen que los juegos mentales de un ex novio las confundan.

Piensas que debiste hacer algo diferente para que no se enojara

Permítanme comenzar con “Tú no hiciste nada malo”. Hay algo mal con él y debes dejar de preocuparte sobre lo que dijiste o lo que lo hizo enojar. Él es un adulto en una relación de adultos. Si está molesto por algo que hiciste, debería ser capaz de comunicarlo y no enojarse y hacer un berrinche como si tuviera dos años.

 

Crees que su tiempo es más importante

Tú elegiste estar con esta persona y aun así, demasiado seguido, elige no pasar tiempo contigo. Eso apesta. ¿Quieres volver a una situación donde sientes que su tiempo vale más que el tuyo? O peor, ¿no hacer planes para que estés disponible para él? Que forma tan miserable de pasar la vida, ¿no crees?

 

Te valoras dependiendo lo que él crea de ti

En los momentos de depresión y de que extrañas a tu ex, recuerdas los buenos momentos, ¿pero qué pasa con los malos? Los malos, malos, realmente malos. Aquellos donde te sentiste completamente sola –a pesar de que estabas sentada a su lado.

Cuando no te tomó la mano o te regreso ese beso, cuando constantemente te preguntabas, ¿tal vez no lo valgo? PARA. Esto no está bien. Si alguien se preocupa por ti, te respeta y te quiere en su vida, hará el esfuerzo de regresar tus afectos.

 

Te preguntas si conocerás a alguien mejor

Lo harás. La probabilidad matemática de que conocerás a alguien mejor es significativa. ¿Por qué? Porque él era de lo peor. Sabes que no volverás a tolerar eso. Eres más fuerte y sabia. Tienes esto controlado. Y la próxima vez que pienses en tu ex, recuerda, que nunca, jamás, en la vida regresarás con él.

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