Indignan jaulas de niños migrantes

Estados Unidos no será complejo para mantener refugiados, advierte Donald Trump; ONU exige no separar a padres indocumentados de sus hijos

El trato hacia los niños migrantes separados de sus padres al intentar ingresar a Estados Unidos generó indignación luego de que la oficina de Aduanas y Protección de Fronteras difundió fotografías de los menores en un centro de refugio.

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En las imágenes de uno de los 100 centros habilitados por la Oficina de Reasentamiento de Refugiados, en McAllen, Texas, se muestra a los niños encerrados en jaulas con colchonetas para dormir en el piso.

Se calcula que en ese sitio hay mil 500 niños, de entre 10 y 17 años, que esperan a que el gobierno analice la situación migratoria de sus padres.

El presidente Donald Trump justificó que Estados Unidos “no será un campo de inmigrantes” ni “un complejo para mantener refugiados”. La secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, dijo que no pedirán disculpas y aseguró que “las acciones ilegales tienen consecuencias”.

Durante una visita que realizó a uno de estos centros, en San Diego, la líder demócrata en la Cámara Baja de Estados Unidos, Nancy Pelosi, exigió que se frene la política de “cero tolerancia”.

“Es un problema desgarrador que podría terminar en un momento si el presidente anula su acción”, dijo Pelosi

Las exprimeras damas Laura Bush y Hillary Clinton coincidieron en su condena. Clinton dijo que se trata de “una crisis moral y humanitaria”.

“Esta política de tolerancia cero es cruel. Es inmoral. Y me rompe el corazón”, dijo Bush. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’ad Al Hussein, dijo que es un “abuso a menores permitido por el gobierno”.

Se justifica

Para el gobierno de Trump estas controvertidas medidas están justificadas para que Estados Unidos sea seguro.

“Estados Unidos no será un campo de inmigrantes, y no será un complejo para mantener refugiados”, dijo el mandatario, quien agregó que entre los inmigrantes que buscan entrar al país hay personas “que pueden ser asesinos y ladrones, y muchas cosas más. Queremos un país seguro, y eso empieza en la frontera. Y así será”.

Incluso señaló la supuesta debilidad mostrada por la Unión Europea (UE) en materia migratoria. “Un gran error por parte de toda Europa es aceptar a millones de personas que radical y violentamente han cambiado su cultura”, mencionó en Twitter.

A estas declaraciones se le sumaron las de la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, quien remarcó ayer por la mañana que el gobierno no pedirá “disculpas” en un discurso ante la Asociación Nacional de Sheriffs en Nueva Orleans.

“Este gobierno tiene un mensaje sencillo: Si cruzas la frontera de manera ilegal, serás procesado”, subrayó.

Sin embargo, por la tarde, en una conferencia de prensa en la Casa Blanca, aprovechó para justificar sus palabras alegando que las familias son separadas porque muchos ilegales utilizan a los niños como excusa para entrar a territorio estadunidense.

De igual forma, la vocera de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, enfatizó que al Presidente “no le gusta el proceso” para enfrentar la inmigración ilegal, pero que estas acciones buscan que “se arregle” un problema que ellos heredaron de la administración de 2008.

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