Luna de octubre

 “De las lunas la de octubre es más hermosa porque en ella se refleja la quietud.” Dice una canción popular, aunque por estos días sea muy difícil apreciar al único satélite natural de la tierra. Ya ve usted, amable lector, como andan las cosas con el tema climatológico aquí en la tierra Cora. Para estas fechas regularmente ya le andamos diciendo adiós a las lluvias, pero tal parece que continuaremos con las aguas por unos cuantos días más. 

De la luna se dicen mil cosas, que cuando se muestra llena repercute en el comportamiento de las personas, en su estado mental y físico, creo son más supersticiones que otra cosa, aunque estoy empezando a creer que algo hay de verdad, luego de ver como a don José José “El príncipe de la canción” su hija Sarita Sosa en su lecho de agonía lo ocultó en un hospital para que los otros dos hijos del cantante no pudieran platicar con él; luego ya muerto lo escondió en una funeraria con otro nombre, mientras la muchacha daba entrevistas a los medios de comunicación sin ningún empacho, ante la locura de Sarita, que salió más malvada que las villanas de telenovela; los dos otros hijos tuvieron que pedir ayuda al consulado mexicano en Estados Unidos y al gobierno de nuestro país para lograr dar con el cadáver del ídolo de la canción romántica. Finalmente, parece, la próxima semana don José José será traído a México para que reciba su homenaje en el Palacio de Bellas Artes. La curiosidad es si Sarita vendrá para acompañar a su padre y a sus hermanos; yo que ella lo pensaría dos veces, porque luego de sus acciones desquiciadas lo menos que se llevará de los fanáticos del Príncipe será una tremenda rechifla, luego del quemón que se ha llevado en redes sociales, aunque la culpable haya sido la luna de octubre. La verdad es que no sabemos si José José nos llegará completo, en partes, de cuerpo presente o incinerado, A ver qué decide Teresa, perdón, me refiero a Sarita. 

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TIEMPO EN TIEMPO. Cómo pasa el tiempo, apenas está uno recibiendo el lunes, cuando en un abrir y cerrar de ojos ya estamos a media semana, a fin de mes, y afínales de año; por eso la importancia de aprovechar el tiempo en lo que más nos gusta, en prepararnos, en crecer positivamente en todos los aspectos de la vida, bueno hasta en eso tan humano que se llama amor. Por cierto, hablando de tiempo, recordé aquel poema de Renato Leduc, que dice; “Sabia virtud de conocer el tiempo, a tiempo amar y desatarse a tiempo. Como dice el refrán; dar tiempo al tiempo, que de amor y dolor alivia el tiempo”, un bellísimo mensaje que según contó alguna vez el mismo Leduc, su poema resultó de una apuesta cuando era estudiante de la Escuela Nacional Preparatoria o en la Jurisprudencia; el reto era usar la misma palabra como sustantivo, calificativo y acción para construir un verso, así surgió “Tiempo” que luego se musicalizó, y ha sido interpretado por los artistas más famosos de México.  

¿DEL PERDÓN AL BORRÓN Y CUENTA NUEVA? En muchas cuestiones de la vida nacional, de los problemas y sus soluciones estamos muy de acuerdo con el Presidente López Obrador; pero en lo que definitivamente no coincidimos es en el hecho de que se deje a los corruptos que se vayan tan campantes con los millones que le hurtaron al país. No se vale, por ejemplo, que los ricos deban millones de millones al fisco y se les condone la deuda, sólo porque “de aquí pal real ya se van a portar bien y van a pagar como debe ser sus impuestos”. Cómo cree mi presidente, a estos sinvergüenzas lo mañoso no se les va a quitar, en la primera oportunidad que haya lo volverán hacer. Hace falta que le regresen a los mexicanos lo que se llevaron, y que en el caso de los corruptos que sí se pasaron de vivos, paguen con cárcel sus fechorías.  Imagínese si vamos a perdonar todo, hasta los presos que purgan condenas van a querer que les perdone sus ilícitos, y que los dejen en libertad. Ya sabemos que las condonaciones estaban dentro de la Ley, benditas leyes que favorecen a unos cuantos y pisotean a otros. La ley se debe modificar para que al Estado se le devuelva lo hurtado. 

LA COMUNICACIÓN SOCIAL. Hace apenas unos cuantos años la vida no tenía mayor complicación en el tema de la comunicación entre las personas, había tiempo para todo; redactar una bella carta, enviar un mensaje telegráfico, o tomar el teléfono realmente significaba una manera desparpajada de entablar comunicación con los familiares o amigos, sin distraernos de las actividades cotidianas. Luego llegó la modernidad, el avance, las nuevas tecnologías que hicieron posible la comunicación directa, al instante, sin intermediarios y sin escalas. Pero también llegó la esclavitud cibernética, virtual, esta forma galáctica en la que tantos millones de individuos en el mundo han decidido engancharse para vivir pendientes del mundo en internet; las redes sociales, la televisión, su iPod, y sus teléfonos inteligentes, que si bien son una maravilla de la tecnología actual, también han venido a representar problemas en cuanto a la falta de atención por parte de la gente la que ahora trata de atender muchas cosas a la vez para no dejar de estar conectado a la red. 

Dicen por ahí que las redes sociales han ocasionado divorcios, fraudes y desengaños; que la internet, ésta súper carretera de la información, es también una selva con un espacio virtual en el que están inmersos en sus recovecos subterráneos las conspiraciones y negocios más oscuros de la humanidad. Para qué meternos en estos escabrosos temas, el internet  es una herramienta importantísima para el conocimiento y la comunicación cuando es bien empleada. Tal vez lo importante, sobre todo en los jóvenes, es que se entienda que las relaciones humanas en la medida de lo posible, deben seguir siendo directas, de mano a mano, de abrazo a abrazo, de afecto real. Para qué una felicitación en Facebook cuando puedes darla personalmente; para qué una amistad con tu vecino a través de la red, cuando pueden salir a distraerse juntos; la vida es muy hermosa, hay muchas cosas por descubrir, hay detalles vivos que nunca se sentirán si estamos con los ojos pegados a la computadora. robleslaopinion@hotmail.com

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