Montaña artificial de residuos habría causado alud en China

Los equipos de rescate continuaron excavando entre el barro y recuperaron el primer cadáver la madrugada del martes

Las autoridades chinas culparon a una enorme montaña de tierra y residuos creada por el hombre de un alud que derribó o sepultó casi tres decenas de edificios en la ciudad más importante para la fabricación de productos en el sur de China, con un saldo de 81 personas desaparecidas.

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Los equipos de rescate continuaron excavando entre el barro y recuperaron el primer cadáver la madrugada del martes. Se trató de la primera muerte confirmada del deslizamiento de tierra.

Las autoridades dijeron que el alud sepultó o dañó 33 inmuebles en el parque industrial en Shenzhen, una ciudad cercana a Hong Kong que fabrica productos que van desde teléfonos celulares a coches que se venden en todo el mundo.

Los residentes culparon al gobierno, mientras que los funcionarios citaron errores humanos. Un ministerio dijo que “la pila de desechos era demasiado grande y estaba demasiado empinada”.

El deslizamiento de tierra del domingo cubrió una zona de 380.000 metros cuadrados (450.000 yardas cuadradas) con una capa de lodo y escombros de 10 metros (33 pies) de profundidad, dijeron las autoridades. Al menos 16 personas fueron hospitalizadas, incluso niños, dijo la agencia noticiosa china Xinhua.

El servicio oficial de noticias de China dijo que el número de desaparecidos se redujo a 81, debajo de los 85 del día anterior, pero no explicó por qué. El gobierno de Shenzhen dijo que siete personas atrapadas habían sido rescatadas.

El alud fue el cuarto gran desastre que ha ocurrido en China este año, después de una estampida mortífera de fin Año Nuevo en Shanghai, el naufragio de un crucero en el río Yangtze y una enorme explosión en un almacén de productos químicos en Tianjin en la costa cercana a Beijing.

En los tres desastres anteriores se sospechó o se confirmó que fueron resultado de errores humanos, como la falta de supervisión regulatoria y una actitud a menudo insensible hacia la seguridad en China, a pesar de la amenaza de sanciones graves.