Pérdida de peso

Con inteligencia emocional

El viernes por la noche ¿haces una cena saludable o vas por comida rápida? ¿Eliges ensalada o una rebanada de pizza? ¿Tacos o fruta? Estas son preguntas que parecen llevar a decisiones directas, sin embargo elegir que comer puede ser una de las decisiones más difíciles que tomes durante todo el día. Casi nunca es el hambre quien hace esta tarea, en cambio las emociones tiene un gran poder a la hora de elegir.

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¿Cómo es que nuestros sentimientos se interponen en el camino? ¿Cuando estas ansioso o bajo presión ¿te comes un trozo extra o dos de pizza? ¿Cuando estas celosa de que una amiga bajo de peso ¿pides una ensalada? ¿Cuando estas feliz ¿tomas un helado para celebrarlo?

El objetivo de bajar de peso puede estar lleno de desesperación, frustración y decepción. Esos sentimientos negativos pueden interferir en la capacidad de utilizar la inteligencia emocional y desarrollar un alto coeficiente alimenticio.

¿Conoces la diferencia entre dieta y plan alimentario? ¿Qué sentimientos te suscita la palabra dieta?

Vivir en modo dieta para muchas personas suele ser frustrante, normalmente cuanto más restrictiva es tu dieta, más te obsesionas con la comida. Pero tú puedes usar tu inteligencia emocional para ayudar a romper el modo dieta. Una alimentación saludable no se basa en reglas rígidas. Al asociar la emoción y la lógica, tú decides cuanto y que comer y respondes a tus antojos de una manera consiente. Hay una diferencia entre restricción y ser consiente. En el modo dieta, tu impulso es resistir el hambre, en el coeficiente alimentario, contrarrestas ese impulso al aprender a tomar conciencia de cómo te sientes en el momento, este conocimiento te permite tomar una decisión.

No permitas obstáculos. Hay personas que te presionan para que comas, o te avergüenzan y juzgan cuando lo haces, ellos pueden frustrar tu capacidad para desarrollar una relación sana con la comida. Aunque la mayor parte del tiempo puede ser malo para ti, la mayor parte del tiempo piensan que están siendo útiles. Te comparto algunas frases que funcionan como obstaculizadores:

¿Qué te paso?, ¡estas horrible tienes la cara muy hundida, Estas perdiendo demasiado peso!

¡Es tu cumpleaños, puedes comerte todo el pastel que quieras!

¿Ya no te gusta mi milanesa? Tenemos que comprender que sentimientos despiertan esos comentarios, te sugiero que enumeres cada uno de los comentarios de este tipo, llevando un registro y respondiendo a cada uno de ellos ¿quién los hacia? ¿En qué situación? ¿Cómo te hizo sentir? Te darás cuenta que influyen de manera negativa en tu elecciones por la comida.

Deseo de agradar ¿Cuántas veces no hemos comida un trozo más de pastel por agradarle a alguien y no piense que estamos enfermos por comer sano?

Las personas con un fuerte deseo de complacer a los demás tienden a comer en exceso en situaciones sociales aun cuando no tienen hambre. No te des la oportunidad de ceder a las expectativas de los demás pide o elige tu comida primero para evitar agradar a los demás.

 

Soledad. Si ves los alimentos como un sustituto para la conexión y compañerismo, tal vez es porque en tu experiencia con la comida ahuyenta la soledad. Tratar de aliviar el vacío con la comida ensancha aún más el abismo que percibes entre ti y los demás. Solo la conexión genuina puede aliviar la soledad.

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