Por qué no debes usar fajas para bajar de peso

Tu peor enemigo para lograr un abdomen plano

¡Ojalá fuera tan fácil! Ponerse una faja para bajar de peso y olvidarse de las odiosas lonjitas y llantitas en la cintura. Pero ojo. Usar faja no ayuda a bajar de peso ni a reducir la cintura. Aquí te ayudamos a resolver los mitos de las fajas para bajar de peso y a darte otras soluciones para adelgazar.

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¿Por qué no debes usar fajas para bajar de peso?

Porque la presión que ejerce sobre tu cuerpo, inmoviliza la musculatura y reemplaza el trabajo que debería hacer ese músculo. ¿El resultado? La musculatura se vuelve débil y con falta de tono muscular. En otras palabras, al usar faja, todos los músculos se relajan. Cuando no la usamos, mal que bien contraemos un poco el abdomen para evitar que se nos vea la panza y activamos toda la zona muscular.

Y las fajas para hacer ejercicio, ¿funcionan? Tampoco, porque lo único que hacen es que sudes más y pierdas líquido, más no grasa. La forma correcta de quemar grasa durante el ejercicio es hacer la actividad a tu frecuencia cardiaca de quema de grasa.

Entonces, ¿cómo sustituimos las fajas para bajar de peso?

¡Ponte a trabajar esa zona! Estos son los ejercicios más efectivos para reducir la cintura y disminuir la panza.

1. Camina como si trajeras bikini

Es uno de los mejores tips que he escuchado. Si te imaginas que traes un bikini, automáticamente te pararás derecha, meterás la panza y alzarás la barbilla, la cual es la postura correcta.

2. Contrae el abdomen

Y hazlo todo el tiempo posible. Una modelo me confesó que se acostumbró a tener el abdomen contraído durante todo el día. Mientras camines, al estar sentada y al ver la tele, piensa en contraer esa zona. A lo mejor no aguantas todo el tiempo pero puedes ponerte retos: 10 contracciones cada comercial, cada que cambies de tarea en tu trabajo, o al empezar cada clase en la escuela.

3. Haz bien los abdominales

De nada te sirve hacer 100 abdominales si los haces mal. La clave está en que jamás te duela el cuello para asegurarte de que el esfuerzo sí está en los abdominales. Jala desde el centro de tu cuerpo y enfoca el esfuerzo ahí. Ojo, mejor hacer 50 pero bien hechos, que 100 al aventón y sin resultados efectivos.

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