Realizaron asamblea

La Federación Mexicana de Charrería

Temas de importancia se trataron durante la Asamblea General Ordinaria de la Federación Mexicana de Charrería, celebrada el pasado fin de semana.

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Congregados un gran números de presidentes de asociaciones de charros de entidades federativas de la República Mexicana y los Estados Unidos del Norte, la Asamblea General tuvo como invitado especial al Presidente Municipal de Santiago de Querétaro, Roberto Loyola Vera que acudió acompañado por su señora esposa, Lucy Huber de Loyola, y agradeció a toda la charrería la importancia que para Querétaro tendrá el Campeonato Nacional Charro 2015 después de ser confirmada como sede oficial.

Para el 2016, en tanto, Tijuana y Guanajuato son por el momento las precandidatas a organizar el Congreso Nacional de dicho año.

Se informó que, después de doce años sin cambios, se aumentan las cuotas de Federación de $200.00 a $400.00 pesos por integrante de asociación, con el fin de recabar más ingresos después de que se hayan perdido ingresos por patrocinio y apoyo de Codeme.

El Torneo Nacional Revolución se celebrará en Durango, en las instalaciones del Nuevo Lienzo Charro de la Feria a fines de este mes y el primero de diciembre, mientras que el Octogésimo Aniversario de la Federación Mexicana de Charrería A.C. se programa para verificarse en el Lienzo Charro del Pedregal de la Ciudad de México a mediados de diciembre.

Se presentó ante el pleno de la Asamblea a Elma Elizondo de la Lama como Coordinadora Nacional de Escaramuzas, y a Martha Valdez como Coordinadora de Jueces de Escaramuzas, además de que se informó que el señor Pedro Rocha es actualmente el Coordinador Nacional de Jueces.

Se dio a conocer el informe de la Coordinación Nacional en los Estados Unidos por medio del Secretario General, Hugo Gutiérrez, informando que se cuentan registradas asociaciones de charros en 14 estados de la Unión Americana, dentro de los cuales se incluyen a 3,044 charros y 485 escaramuceras.

Referente a esto se tocó el tema del peligro que corre la charrería de los Estados Unidos ante los activistas, que más que una cruzada en defensa a los derechos de los animales se ha convertido en una cuestión de discriminación contra la cultura mexicana.