Sabores dulces aumentan sentimiento de amor pero disminuyen deseo sexual

Si estas pensando en una cena romántica con tu pareja, toma nota de los siguientes datos y evita llegar al postre porque podría disminuir las ganas de una noche de pasión

Investigaciones afirman que, si bien es cierto que el sabor dulce estimula y activa las mismas zonas del el amor romántico en el cerebro, podría disminuir el deseo sexual

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La polémica sobre la relación entre los sabores dulces y la sexualidad tiene un nuevo capítulo. Y es que, investigadores de la Universidad Purdue aseguran que el dulce y los sentimientos de amor comparten sustratos neuronales. Es decir, la estimulación por medio del dulce podría hacer que se activen zonas cerebrales asociadas con las percepciones románticas.

Para llegar a esta conclusión los estudiosos realizaron dos pruebas. En la primera, dieron a 125 personas la descripción para entablar una relación, la mitad recibió una bebida dulce y la otra un vaso de agua natural mientras tanto.

En la segunda prueba 155 recibieron la descripción de posibles parejas, pero esta vez se le ofreció galletas a la mitad del grupo y papas fritas a la otra parte.

Los resultados mostraron que quienes recibieron alimentos dulces estaban más interesados en salir y entablar una relación con el prospecto que se les mostró que aquellos que consumieron agua y papas.

Al hacer revisiones con imágenes de resonancia magnética se detectó que el dulce ayuda a activar las zonas del cerebro relacionadas con el amor. Además, incrementa la secreción de la hormona dopamina, sustrato biológico clave en la pasión.

Ahora bien, si bien es cierto que el dulce podría ayudar a estimular el amor romántico. Otras investigaciones demuestran que consumirlo en exceso afecta gravemente el deseo sexual y pone en riesgo la vida. Azúcar en exceso afecta el deseo sexual

En esta ocasión, la investigación fue llevada a cabo por la Universidad de Utha en laboratorio, donde se alimentó a roedores con un 25% de azúcar (más o menos tres latas de refresco al día si se diera ese mismo porcentaje a humanos).

Lo que se observó es que, tras el consumo de azúcar en exceso los ratones experimentaron menos deseo sexual, así como desinterés a la hora de defender su territorio. Para las hembras, el dulce fue especialmente dañino ya que morían más rápido que aquellas que fueron alimentadas con menos azúcar.

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