Sinaloa, primer lugar nacional en narcolaboratorios

El Ejército aseguró 47 laboratorios clandestinos de drogas sintéticas, 80 en 2015 y en este año lleva 65

10 en Punto visitó un campamento de fusileros en el llamado Triángulo Dorado, una de las zonas con más cultivos de marihuana y amapola en el país.

publicidad
Publicidad

El Ejército identificó a 60 kilómetros de ahí un laboratorio clandestino de metanfetaminas; el grupo se trasladó por tierra, cielo y agua para llegar al lugar.

Recorrieron más de cinco kilómetros a pie entre la Sierra, hasta llegar a la cima de una montaña donde en helicóptero volaran 40 minutos hasta la base de Cosalá, Sinaloa.

El convoy se dirigió a la presa «El Comedero» donde comenzó el recorrido en lancha; 30 minutos después, los soldados se aproximaron al narco laboratorio.

El comandante, Rogelio Terán, de la novena zona militar en Sinaloa, detalló que los grupos delictivos usan lanchas para trasladar los productos a lugares de difícil acceso para el Ejército; «tratan de esconderse en los lugares más recóndito en la Sierra».

Los soldados desembarcaron y continuaron a pie; conforme se acercaron al narcolaboratorio «el aroma comienza a ser un poco más irritante se compenetra más en las fosas nasales y es irritante», comentó el Teniente, Ricardo Rabanales.

El narcolaboratorio se ubica a un kilómetro de la presa, escondido en la Sierra, en el municipio de Cosalá.

En el lugar encontraron diferentes hoyas y parrillas, utensilios para «cocinar» drogas sintéticas que producen 24 horas al día.

«Estas son las condiciones en las que estas personas viven, aquí descansan, prácticamente aquí viven, se encuentran internados en la elaboración de esta sustancia y aquí pasan semanas», apuntó el teniente Rabanales.

Para encubrir los instrumentos, los criminales los tapan con plantas o lonas, algunos los pintan.

El impacto al medio ambiente es muy fuerte. Los criminales tiran los desechos químicos al agua de la presa, lo que se convierte en un foco de infección que mata al ganado, afecta los cultivos y podría producir enfermedades.

Permanecer mucho tiempo en el lugar es peligroso; elementos del Ejército han presentado afectación en los ojos y en la piel por la toxicidad de los productos.

La producción de drogas sintéticas se ha incrementado en Sinaloa; en 2014, el Ejército aseguró 47 laboratorios, 80 en 2015 y en este año lleva 65, la mayoría en el municipio de Culiacán, pero se van extendiendo a la costa.

Sinaloa se ha convertido en el estado número uno en narcolaboratorios, «nosotros aseguramos, destruimos y ellos buscan otros espacios, puesto que el mercado se los está demandando», subrayó el Comandante, Terán.

 

Publicidad