5 cosas que podemos aprender de nuestras mascotas

Una mascota no sólo es una compañía, también es un amigo incondicional, y pueden darnos grandes lecciones.

Una mascota es una fuente de amor incondicional inagotable, la nobleza y lealtad que los caracteriza, nos demuestra que podemos aprender grandes lecciones de ellos, ya que nunca dejan de mostrarnos la bondad que existe en otros seres vivos. Una mascota es mucho más que sólo compañía, es un aliado, un amigo incondicional, que siempre estará para ti, en el momento en que lo necesites y que sólo te pedirá a cambio amor.  A continuación te presentamos 5 cosas que los humanos debemos de aprender de nuestras mascotas.

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1. Celébralo todo

Nuestras mascotas tienen el poder de contagiarnos con su buena energía y alegría, por lo que aunque hayamos tenido un día “de perros”, el sólo hecho de llegar a casa y que tu mascota festeje tu llegada, hará que tu día mejore. Trata de ver la vida con esa simplicidad y felicidad con la que la ven ellos.

2. Estar ahí es suficiente

Nuestras mascotas nos enseñan el verdadero significado de ser un amigo fiel e incondicional. Siempre están ahí cuando los necesitamos, para acompañarnos, para consolarnos, para festejar con nosotros, para apapacharnos, para jugar, para escucharnos, para hacer cualquier cosa. Constantemente nos demuestran que aveces el simple hecho de estar es más que suficiente.

3. No discriminan y ven a todos los demás como sus iguales

Los animales no discriminan por tamaño, ni por raza, ellos conviven unos con otros sin importar lo distintos que sean. Un chihuahua nunca se va a sentir inferior a un gran danés, ni un gran danés superior al chihuahua.

4. Ellos son felices tal cual son, no pretenden ser distintos

Los animales son como son. Nunca verás a un gato tratando de ladrar, o un perico jugando al buzo. Cada uno conoce sus limitaciones y las acepta, y saca lo mejor que puede con lo que tiene.

5. Todo el mundo tiene un valor

Un animal nunca tratará mal a nadie, ni lo discriminará por su aspecto. Sin importar si eres un millonario o un vagabundo, ellos te tratarán de la misma manera, para ellos no hay ninguna distinción. Lo único que ellos piden a cambio es amor, lo demás no les importa.