Beneficios de correr con música

¿Llevas más de un mes postergando salir a correr? No lo pospongas más y haz de la música tu motivación, para incorporar este hábito en tu vida

¿Llevas más de un mes postergando salir a correr y siempre encuentras la excusa perfecta para no hacerlo? No los pospongas más y haz de la música tu motivación, para incorporar este hábito a tu vida. Aunque no lo creas, una buena canción puede ser la compañera perfecta para llevar a cabo tu rutina de entrenamiento y motivarte a alcanzar tus objetivos. La música es casi como un entrenador y te ayudará a no abandonar la misión antes de tiempo.

Publicidad

Además correr con música tiene diversos beneficios. A continuación te decimos cuáles son:

1. Hará que corras más rápido

Si lo que quieres es una motivación para correr esa distancia que parece imposible, bastará con que lleves en tu reproductor de música, la “playlist” más prendida y darle “play”. Los kilómetros se te pasarán mucho más rápido y verás mejoras en los números.

2. Mejora tu concentración

Ya sea que la escuches antes de comenzar tu entrenamiento o mientras lo llevas a cabo, la música te ayudará a que tu concentración mejore y como consecuencia también tu rendimiento. Estarás más atenta en el camino, de tus pasos y tus latidos. De esta forma ya no pensarás tanto en el tiempo que llevas corriendo y te centrarás en disfrutar el trayecto.

3. Tu entrenamiento o las carreras son menos monótonas

La música tiene la capacidad de darnos felicidad, por lo que hará que tus rutinas sean menos monótonas y las hará más divertidas.

4. Te ayuda a olvidarte del cansancio

La música te ayudará a no concentrarte en el cansancio y a concentrarte en disfrutar del ejercicio. Además de que te sentirás doblemente bien, porque la música y el ejercicio generan endorfinas y eso provocará que estés más feliz que nunca. Correr con música significará un aumento de rendimiento hasta del 15% de tu capacidad.

5. Es la mejor motivación

Ya sea por la mañana o por la noche, la música te motivará a no postergar tus planes de salir a correr, incluso sin compañía.