Claves para dejar de ser un mal político

Caldero Político

Ahora que está tan de moda criticar y hasta satanizar a los políticos por sus malas actuaciones y antecedentes de corrupción e impunidad,  estamos ciertos que todo se debe a que la  política cayó en popularidad, y  la sociedad desconfía del sistema político. ¿Por qué? No es muy difícil entender por qué: muchos de los políticos de hoy en día, no son buenos. Su preocupación máxima corresponde a la obtención de votos.

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Si bien es cierto que aún quedan algunos muy contados que no son así,  la voz que más se escucha entre el pueblo  es que ahora los políticos tienen la urgencia de vender, y no de convencer y mucho menos de servir.

Uno de los errores  de la política ha sido  adoptar a modo las fórmulas de marketing, de la publicidad, olvidándose de otros métodos tradicionales que aún funcionan, y los políticos creen que la forma de transformar a la política es haciendo de ésta un producto de consumo; si un político te convence con sus frases trilladas, acabas comprándolo, cuándo no, lo desechas de inmediato.

Degradan la demanda social

Para ellos (los políticos), no importa el pueblo y entonces han dado paso a la degradación de las exigencias sociales, pasándolas a segundo o tener rango de importancia, privilegiando mejor sus compromisos con grupos o personas antes de dar el número uno al pueblo como debería ser. A eso se le llama  irresponsabilidad política.

Los actores de la política solamente ofrecen la  imagen falsa de que escuchan a sus ciudadanos y que los satisfacen, pero la realidad es que aplican políticas incoherentes que los  alejan de una gestión seria;  prefieren el  despilfarro masivo antes de responder con seriedad a las exigencias sociales, directas o familiares. Ya se vio en el pasado reciente cómo el gobierno se burló de sus representados en todo momento y ofendió sus sentimientos.

Sin embargo, ahora y en todo el 2018 los políticos trabajarán de otra forma  por el miedo a perder votos: se les verá comedidos, puntuales, exactos y falsamente atentos a las demandas del pueblo, pero solamente para conseguir votos para sus intereses y partidos.

Pensamos así, que un  buen político sería  aquel que escuche a los  ciudadanos, que no les mienta ni engañe; que atienda las gestiones populares y garantice respuestas efectivas.

Sin miedo a que le juzguen por sus actos, que no se cubran con un velo o máscara para aparentar lo que no son. Deben ejercer sus cargos con apertura democrática, con cercanía a la gente y con alta sensibilidad.

Algunas recomendaciones

Ya que los políticos andan queriendo ser 2.0,  debe saber qué hacer para mejorar su desempeño en las redes sociales y, sobre todo, para aprender a utilizarlas de manera eficaz durante las campañas permanentes. Uno de los padres de la ciencia política, Nicolás Maquiavelo, dijo en El Príncipe que “los hombres en general juzgan más por los ojos que por las manos, porque el ver pertenece a todos, pero el palpar a pocos”.

Es fundamental utilizar en las redes sociales imágenes visuales, incorporar personas, testimonios, humanizar al candidato. Saber que el 55% del efecto persuasivo del mensaje depende de lo visual.

Usar las redes sociales requiere de poder de síntesis, no es para aficionados. Deben comunicar de manera simple, ser lo más sintético posible para no aburrir a nuestro público. Por ello Twitter es el mejor ejercicio y muchos lo usan.

Necesario comunicar sin palabras difíciles. Segmentar al  electorado. Aprender que si quieren  llegar a todos es necesario construir un target.

Deben atrapar la atención. Al público  lo persuadiremos  mejor cuando incorporamos a nuestro mensaje emociones, cuando contamos una historia, cuando logramos identificar los temas de la opinión pública, cuando le hablamos al ciudadano como si estuviéramos frente a frente.

“Ni maquillar al Ogro ni desmaquillar al Payaso”, opinan los expertos,  sino resaltar las virtudes para hacer efectivo lo que quieras transmitir con tus proyectos.

Hablar siempre con la verdad

Saber que para construir la imagen debemos crear  una realidad política virtual para que las personas identifiquen al candidato o político con ciertos temas sociales, culturales, etc.

Pocos dan prioridad a los valores del partido, a su historia y a su leyenda. Y se olvidan de mantener un diálogo directo con amigos y/o seguidores.

Útil es repetir y recordar tanto las propuestas como los  proyectos. Y ojo, es muy importante evitar la confrontación y el enojo. Hay muchos políticos beligerantes y hasta groseros, eso no pasa. Tener en cuenta que hay muy poca brecha entre la campaña negativa a la campaña sucia. Es menester, por eso, respetar siempre las instituciones democráticas, las creencias, los principios y valores de la sociedad.

Ojo, la política y la comunicación no sólo pasan por Internet, sino que  se  desarrollan en los espacios que están fuera de la realidad virtual: con el pueblo. Es necesario recorrer el territorio, quemar suela y sudar la gota gorda. No hacerlo es tirar a la basura todo lo demás.

SALUDOS.