¡Cuidado! Estas son las posiciones sexuales más peligrosas

Lejos de lo que nos propone el Kamasutra, hay algunas posturas sexuales que no son del todo recomendables o que hay que practicar con sumo cuidado. Acá te contamos cuáles son

Dicen que en la cama hay que probarlo todo. Total, si estamos con nuestras parejas y todo se enmarca en una relación de cariño y respeto, no hay ningún problema con experimentar.

publicidad
Publicidad

Eso sí, debemos ser cuidadosas, porque aunque queramos convertirnos en unas expertas del Kamasutra, debemos saber que hay  ciertas posiciones sexuales que pueden ser bastante peligrosas.

La más peligrosa
Un estudio realizado por investigadores brasileños y publicado en la revista Advances in Urology Journal señaló que la posición conocida como  “la vaquera”, en que la mujer va sobre el hombre, es la responsable del 50% de los casos de fracturas de pene durante el sexo.

Por eso, es lejos la más peligrosa, ya que “los movimientos que realiza la mujer encima del hombre es lo que puede provocar que el pene se salga de la vagina y se doble. Si estos movimientos son muy bruscos, pueden terminar causando una fractura”.

Además, “a veces no hay suficiente lubricación, y si se hace demasiada fuerza o fricción el pene puede quedar atrapado en el hueso del pubis femenino, situación en la que puede doblarse el ligamento”.

Para tener precauciones
Según lo publicado en Advances in Urology, también hay otras posiciones con las que debes tener precaución. Por ejemplo, las posturas coito a tergo y sentados, también conllevan algún grado de riesgo.

Sin embargo, la idea no es que dejes de practicarlas, sino que tomar un poco más de resguardos para no terminar en un feo accidente.

“Hay que aprender a tener ritmo. Por eso, yo siempre le recomiendo a mis pacientes que aprendan a bailar juntos cuando empiezan a tener relaciones sexuales, ya que eso les aporta en coordinación”.

“Junto con estas posturas, la de ‘vaquera invertida’ también pueden causarte problemas ya que en ellas el pene también está fijo y es la mujer la que debe moverse”.

De esta forma, si vuelves a practicar alguno de estos movimientos, donde tú  tienes el control total del ritmo y la velocidad, lo mejor que puedes hacer es detenerte un segundo y ponerle la misma pasión al encuentro, pero con delicadeza.

Publicidad