El peligro de la guerra sucia

Caldero Político

De acuerdo con el especialista Fabián Jiménez, en sus acertados comentarios, la guerra sucia en la política ha sido en los últimos tiempos un instrumento del marketing político que ha tenido un éxito rotundo.

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“Se  usa como estrategia para debilitar, desprestigiar y vulnerar al contrincante político. Y esta estrategia tiene mayor relevancia en los países o sociedades con una cultura política de baja información o donde la polarización social es demasiada”.

La peor cara de los partidos

El caso es que la guerra sucia electoral exhibe lo peor de los partidos políticos mexicanos. Muestra lo siniestros que son los grupos internos que la promueven, los militantes que la ejecutan y los líderes que la avalan. Sumemos a los legisladores que aprueban leyes que no la impiden y a las autoridades electorales incapaces de detener y sancionar a los participantes.

“Los involucrados en la guerra sucia electoral están dispuestos a todo con tal de que los contrincantes no les arrebaten el poder o a ponerles piedras en el camino ante la certeza de que lleguen a fortalecerse. Se ha visto en la fase previa a las elecciones cómo actores políticos recurren a cualquier artimaña ilegal o no ética para tundir a los opositores, muchas ocasiones internos, compañeros suyos, a los que tampoco respetan”.

El que entra en política se arriesga

El sociólogo alemán Max Weber decía que quien hace política es aquel o aquellos que desean el poder para la consecución de otros fines, o simplemente para tener el poder y lograr sus objetivos personales o grupales.

Suponemos que en las democracias modernas donde las reglas políticas entran en un “juego político” más consolidado y en donde la sociedad tiene un peso específico, la política sirve como la estrategia para lograr objetivos socialmente positivos. Es decir, la política al servicio de la comunidad.

Guerra sucia en marcha

La guerra sucia electoral adquiere otra dimensión cuando se fomenta no sólo desde los partidos políticos, de alguno de sus subgrupos o desde alguna institución política o gubernamental.

Habría que diferenciar qué es la guerra sucia electoral y qué es un discurso congruente contra la corrupción, la mentira, la demagogia y el autoritarismo.

El caso es que estamos en un proceso electoral en el que la guerra sucia empezó, donde conforme pase el tiempo es previsible que arrecie. Se advierte en las redes sociales, donde se difama, miente o desinforma, desde “usuarios fantasmas” conocidos como bots, cuentas falsas o hackers.

Aeropuerto, bandera del Peje

Suspender el NAICM, es suspender el crecimiento del país, acaba de decir el empresario multimillonario Carlos Slim.

En términos generales puntualizó que el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México es un proyecto necesario que detonará el crecimiento del país, aseguró hoy Carlos Slim, presidente de Grupo Carso.

El hombre más rico de México defendió el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Carlos Slim expuso los beneficios del proyecto de infraestructura más ambicioso del sexenio.

“Es un detonador económico y social  de vanguardia”, dijo Slim en conferencia de prensa en el corporativo de Inbursa.

Entre los beneficios que planteó fueron 60,000 millones de pesos en salarios y sueldos, además de 120,000 millones de pesos (mdp). El consorcio, del que forma parte Grupo CICSA, ganó en enero de 2017 el contrato de la construcción del edificio terminal del nuevo aeropuerto.

Su defensa se produce contra el principal crítico del proyecto, el líder de las encuestas presidenciales, Andrés Manuel López Obrador, quien ha prometido cancelar el proyecto si gana las elecciones de México en julio.

Entre diatribas y verdades

Una de las diatribas al proyecto es el hundimiento del aeropuerto. Ante ello, Slim respondió: “El Nuevo Aeropuerto claro que se va a hundir, como todo el Valle de México, lo que tenemos que hacer es dejar de sobre explotar el acuífero de la zona metropolitana”.

El consorcio en el que participa Slim aportará 8% de inversión aproximada en el Nuevo Aeropuerto. Se espera que el número de personas que querrán viajar en América Latina se incremente significativamente en los próximos 10 a 15 años. Los vuelos adicionales necesarios para atender esas necesidades no serán posibles sin una infraestructura aeroportuaria suficiente.

La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) ha advertido que, “si no se toman acciones para expandir la capacidad aeroportuaria, se espera que para 2025 haya 113 millones de pasajeros menos de los que existirían si hubiera suficiente infraestructura”.

QUE SEAN FELICES, ESTIMADOS AMIGOS.

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