Hasta luego Albino

Albino Lemus Chávez fallece a los 87 años de edad, fue de los fundadores de la Asociación de cronistas deportivos

Albino Lemus Chávez, fue hermano del también ya fallecido Benito “El Cora “ Lemus, precursores en Nayarit del periodismo deportivo, jugadores de fútbol en legendario club “Artes Gráficas”.

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Este servidor conoció a Albino Lemus cuando este trabajaba en el periódico El Demócrata, por la Miñón entre Puebla y Veracruz, este señor también era“prensista de El Nayar, hoy Meridiano, también laboraba como tal en El Sol de Tepic cuando el director era Raúl Romero Gallardo.

El sábado por la tarde supimos la lamentable noticia del fallecimiento de Albino, sus restos fueron velados en la funeraria de León e Hidalgo, su última morada el panteón Hidalgo, al respecto platicamos con el sobrino, Jesús Lemus Saldívar.

“Fue la edad y una terrible enfermedad que provocaron su fallecimiento, agradecemos a todos sus amigos y familiares que han estado presentes, mi tío Albino trabajó durante décadas en el periodismo deportivo”
“Él y mi papá Benito trabajaron muchos años en los diarios El Demócrata, El Sol de Tepic y El Nayar, así fueron construyendo sus vidas dentro del periodismo, hacían un periódico semanal o quincenal El Deportivo, no tuve el acceso porque estuve mucho tiempo fuera de Nayarit”.

“De cierta manera Mario, estuve un tiempo dentro de la crónica deportiva, obtuve dos premios en tiempos de Ochoa Zaragoza, actualmente vivo en la ciudad de México, me retiré por la falta de empleo, en Baja California y el DF he encontrado la oportunidad de trabajar, deseo regresar pero ya a mi tercera edad es difícil encontrar trabajo”.

“Mi tío Albino siempre me apoyó, estuve trabajando con él en “El Sol de Tepic”, fui ayudante de prensista y repartidor, me siempre tuve su apoyo”.

“Mi tío siempre fue un luchador, trabajador, hizo matrimonio con Angelita, tuvieron un hijo, Manuel, que falleció lamentablemente en un accidente rumbo a Bellavista, pasó mucho tiempo para que superaran eso, fueron papás adoptivos de Cecilia y ahí reconstruyeron el cariño hacia un hijo”.

“Mi tío tenía al fallecer 87 años de edad, la diabetes le fue minando, cuando nos visitaba en la ciudad de México le veíamos sufriendo de sus piernas, en subir escaleras, decidió ya no ir y vivió sus últimas días con mi hermana Cecilia”: concluyó