La belleza, ¿resuelve la vida?

Simples deducciones.

 

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Y de pronto pareciera que aquella novela “Sin Tetas no hay Paraíso” (2005), que luego se convirtió en series y película, determina la vida de millones de mujeres que incluso ni saben de la existencia de esta y por supuesto que no la piensan leer jamás porque tampoco nos inculcaron el hábito de leer, pero con atención en un diálogo entren jovencitas me doy cuenta que son la réplica de Catalina, la protagonista de aquella triste y dura historia.

Hace ya unos buenos años la preocupación de muchas mamás y dentro del rol machista de papás y hermanos, se les inculcaba como obligación a las hijas que supieran llevar una casa en toda le extensión de la palabra, desde cocinar, lavar, planchar, barrer, trapear y en especial, saber aguantar las probables infidelidades de un hombre al que ni conocían y si eso pasaba había dos opciones, una, responsabilizarla a ella por “no ser suficientemente mujer” para saber mantener a su marido en casa o hacer oídos sordos y apegarse al dicho, “pero yo soy la catedral y ellas las capillas”, y si no me creen pregúntenle a sus abuelas.

De esas “preocupaciones” pasamos a las de las mujeres que impulsan a sus hijas, muchas de las veces con el ejemplo a atraer y retener a un hombre con el físico, es decir, cuerpos definidos, espectaculares y si la naturaleza no fue generosa, entonces hay que recurrir a los “arreglitos” estéticos.

Desde cirugías “sencillas”, como una nariz respingada y lisa hasta glúteos con grasa propia o implantes pasando por un crecimiento de senos, una cintura afinada y un abdomen marcado es hoy por hoy lo que más solicitan las mujeres, porque en ellas les va su futuro…y su felicidad, según sus ideas arraigadas.

En Tepic por ejemplo es tan fácil encontrar clínicas o lugares que ofrecen remodelar el cuerpo e incluso ya hacen tandas o cundinas para quitar “bolsitas” del rostro y dejarlo afinado, también se ofrece quitar la grasa de la cintura con una cirugía que no ocupará incapacidad laboral o escolar en todo caso, es más tengo conocidas que se han operado hasta los cachetes.

Una amiga doctora trabaja en una de esas clínicas y sorprendentemente me dice que a su consultorio llegan mamás con “niñas, a quienes les quieren regalar de XV años un crecimiento de senos cuando aún ni siquiera se han terminado de desarrollar, otras me piden que haga algo con las orejas de sus hijas porque se las ven grandes y lo menos que me han solicitado es que les engrose los labios, esos son los regalos que ahora les quieren dar y yo me niego a hacerle algo a alguien, más aún cuando su etapa de desarrollo está en proceso”.

Las campañas que vemos constantemente en medios masivos de comunicación parecen no surtir el efecto deseado, sigue prevaleciendo la búsqueda del cuerpo perfecto, ese de piernas largas, abdomen plano, cintura pronunciada, pechos considerables al igual que el trasero, pero también quieren o queremos que sepa “llevar la casa”, que trabaje en algún lugar para que aporte al hogar y que sea una madre responsable, ah y los que ya están casados quieren que después de tener a sus hijos, sus esposas sigan manteniendo el cuerpo deseable del cual se enamoraron porque si no, “podrían buscar en calle lo que no tienen en casa”, es decir, que en la suma de todo, a las mujeres les volvemos a cargar toda la responsabilidad de que el mundo funcione como la mayoría de los hombres quieren que sea.

Por desgracia, sigo viendo poco interés en formar, en este caso a hombres y mujeres en una esquema de cultura igualitaria, en desarrollar su sentido de lectura e investigación, ello llevaría a los hombres a no pedir y no echar sobre las mujeres una responsabilidad absoluta, a no guiarse sólo por el físico de las mujeres (es un poco como la ley e oferta y demanda) y a las mujeres saber que el físico podría ser un segundo plano si existen mentes abiertas y disciplinadas que puedan llevar en un futuro a crecer con la certeza de que el amor, la comprensión y el mundo funciona a partes iguales, sin duda la clave es la educación de las nuevas generaciones y la reeducación de los jóvenes y adultos de hoy en día. Mándame tus comentarios, dudas y sugerencias a mi Facebook Juan Félix Chávez Flores o a mi correo juanfechavez@gmail.com

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