Las autoridades británicas investigan a HSBC

Se investigará las cuentas millonarias que se encontraron en dicho banco y miles de millones de libras por evasión de impuestos que Suiza firmó con Gran Bretaña en 2011.

Estados Unidos, Francia, Bélgica y Argentina ya lo hacen. Entonces, ¿por qué las autoridades de Reino Unido parecen renuentes a investigar formalmente a la banca privada suiza de HSBC por las acusaciones de que ayudaron proactivamente a miles de clientes a evitar el fisco?

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Esa se convierte en una pregunta difícil para que responda el gobierno del primer ministro David Cameron ante las revelaciones de la evasión de impuestos de la unidad suiza de HSBC, que surgieron por la gran cantidad de información sobre datos de cuentas de clientes filtradas que publicaron los medios esta semana.

Una de las claves para entender la razón de por qué Reino Unido parece ser suave con HSBC se remonta a un acuerdo de miles de millones de libras por evasión de impuestos que Suiza firmó con Gran Bretaña en 2011. En éste, el Estado suizo trató de insistir en que sus bancos fueran inmunes a un enjuiciamiento.

Pero los suizos se conformaron con el compromiso de que sería «muy improbable» que sus instituciones financieras fueran objeto de una investigación penal relacionada con la evasión fiscal, aunque el acuerdo no aplica al lavado de dinero.

Mario Tuor, portavoz de la Secretaría de Estado para Asuntos Financieros Internacionales de Suiza, en Berna, dijo: «Era la posición oficial de Suiza. Para nosotros era importante. Nos hubiera gustado tener una estricta garantía de que no habría un enjuiciamiento. Pero los británicos dijeron que no era posible».

En aquel momento eso no se consideró una concesión importante de los británicos, debido a las dificultades que tendría para llevar a juicio a una subsidiaria suiza y porque el acuerdo con ese país no proporcionó «una garantía absoluta contra una investigación penal».

Otra complicación es que cuando se filtraron los datos —originalmente los tomó de HSBC el ingeniero en informática Hervé Falciani en 2007— se compartió entre los gobiernos de Francia y Gran Bretaña en 2010, París lo hizo bajo estrictas condiciones que evitaron que el Servicio de Aduanas e Impuestos de Su Majestad (HMRC, por su sigla en inglés) lo compartieran con otras agencias policiacas.

Sin embargo, David Gauke, ministro del Tesoro responsable de los asuntos fiscales, comentó que ese obstáculo se superó, y dijo a los miembros del Parlamento: «Las autoridades francesas nos confirmaron hoy que ofrecerán toda la asistencia necesaria para permitir que el HMRC aproveche los datos al máximo».

Jonathan Fisher, abogado que se especializa en fraude fiscal, dijo que «no será para nada sencillo» perseguir a una entidad suiza, incluso si se trata de una subsidiaria de una empresa británica. Además, un proceso requiere evidencia de que una «influencia determinante» —el director de un banco— sabía lo que estaba pasando. Dijo: «No creo que tenga éxito».

En Francia, donde HSBC se encuentra bajo investigación formal desde noviembre por presuntamente ayudar a la gente a evadir impuestos a través de su banca privada en Suiza, es mucho más fácil establecer la responsabilidad corporativa que en Reino Unido. Hay un concepto de ‘responsabilidad subsidiaria’ bajo la ley francesa en la que una compañía automáticamente es responsable por los actos de sus empleados.

El gobierno de Gran Bretaña quiere proponer la idea de ampliar el concepto de responsabilidad penal de personas jurídicas. Jeremy Wright, fiscal general, dijo en septiembre pasado que el gobierno considera cambios que permitan que las empresas se enfrenten a juicios por no prevenir delitos como fraude y lavado de dinero.

Ayer, en EU los legisladores intensificaron la presión sobre los reguladores para que sean duros con HSBC. El Departamento de Justicia investiga al banco como parte de una indagatoria más amplia a una docena de bancos suizos que presuntamente ayudaron a sus clientes a evadir impuestos en EU.

Maryann Hunter, directora adjunta de la Reserva Federal, dijo que no podía hablar del caso de HSBC, pero generalmente si a la agencia se le proporciona evidencia de violaciones a la ley, estará comprometida a imponer sanciones.

Después de la publicación de los datos filtrados esta semana hay un renovado interés en el acuerdo de Suiza con Reino Unido y los funcionarios que lo negociaron. Richard Murphy, activista en el tema de impuestos, dijo que el acuerdo suizo le dio a HSBC «prácticamente inmunidad garantizada para enfrentar un proceso».

Centró la atención en el papel clave que desempeñó en la negociación del acuerdo suizo a Dave Hartnett, un alto funcionario de recaudación del HMRC quien después asesoró a HSBC en la lucha contra delitos financieros. Dijo: «Solo comento sobre vaivenes de empleo. No sugiero ninguna irregularidad».

En enero de 2013 nombraron a Harnett asesor no ejecutivo del comité de vulnerabilidad de sistemas financieros de HSBC que se creó recientemente.

Tanto HSBC como el gobierno británico enfrentan cada vez más preguntas sobre el tema de evasión de impuestos esta semana, la presión aumenta sobre las autoridades británicas para que al igual que otros países inicie una investigación formal.

Con información de  Milenio

 

 

 

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