No se cansa la CETEG

Es de no creerse, perdón. Me sigue resultando absurda (y hasta ofensiva) la actitud de los miembros de la CETEG. Se han encargado de poner de rodillas al Estado. No sólo es en Guerrero, también en los varios puntos del país en donde se realizan manifestaciones en su apoyo. Es increíble que hasta ahora el gobierno de Guerrero no haya sido capaz de dibujar una mejor estrategia para contener los actos de aquéllos. Lo del martes por la noche, en Acapulco, debe entenderse como la señal que necesitan, la que obliga a una reestructura en los protocolos de acción para enfrentarse a los cetegistas.

Mucho empeño le pondrán ahora para enaltecer su imagen como los mártires de la protesta, los que salieron a las calles (ahora por los normalistas de Ayotzinapa, dicen, aunque desde siempre en contra de cualquier reforma que toque sus intereses, o de los 43 es sólo su pretexto oportunista) y sólo encontraron represión, golpes y hasta la muerte.

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Es una bajeza no responsabilizarse también por lo ocurrido al profesor Castillo. Ah, claro, que él estaba ahí por convicción, pero no fueron capaces de cuidar su integridad cuando era claro que no debía ocupar las primeras filas de la protesta. Sólo les faltó usar a niños y mujeres como escudo.

Tal vez ahí pueda estar la clave para las autoridades. Así como la CETEG utiliza a sus más vulnerables miembros como cabezas para sus manifestaciones, la Policía Federal debería enviar a sus elementos femeninos y hacer que aquéllos que realizan actos, que más que de protesta son casi grupo de choque, la piensen dos veces antes de violentar las suyas, que dicen son movilizaciones pacíficas. Y antes de que aquellos que desacreditan cualquier idea que no vaya en apoyo a sus ideales —mismos que en redes sociales reducen a insultos su capacidad argumentativa—, lo que quiero decir es que la Policía Federal debería buscar las formas de pulir y darles la cualidad de pulcros a sus protocolos de acción antes estas protestas; sobre todo cuando vienen ese tipo de manifestantes a los que pertenecen los cetegistas: los que violentan, los que rompen la ley y los que extorsionan y, al final, ¡cobran su quincena!

Ahora dicen que policías federales violaron a cuatro maestras. Que tienen pruebas que no muestran, pero que las tienen. Oh, vaya herramienta para seguir tensando la cuerda.

Los resultados de la necropsia realizada al cuerpo del profesor Claudio Castillo Peña —de los que ayer me hablaba el secretario de Protección Civil de Guerrero, Raúl Domingo Miliani Sabido— los dio a conocer Monte Alejandro Rubido: la muerte del profesor se debió a un traumatismo profundo de tórax, producto de un “aplastamiento”. Y bueno, dada la narración de hechos, que incluso los mismos cetegistas hacen, tal “aplastamiento” fue causado por el mismo camión en donde se transportaban. Ah, pero ellos no son culpables de la violencia. Ellos nada más se “manifiestan”.

Terrible, la forma en como operan. Pero más terrible que se sigan saliendo con la suya, a pesar de toda la violencia que generan, los cetegistas detenidos la noche del martes fueron ya liberados. Tan corto es el alcance de la ley.

Su necedad de seguir con el bloqueo del martes por la noche (que también ya dijeron fue porque no les avisaron que no habría reunión), pareciera sólo una intención por levantar lo más posible la vara de la protesta. Y es que lo que siempre han obtenido con ello es dinero…