Pescadores denuncian saqueo de camarón en el Pacífico

Hartos de que los inspectores propicien furtivismo piden al Comisionado de Pesca que los vigile; el director de Inspección y Vigilancia admite que hay problemas

Sonora, Sinaloa y Nayarit es tierra de nadie, pues la pesca furtiva se mueve sin control, denunciaron dirigentes de cooperativas pesqueras, por lo que a la CONAPESCA no le quedó de otra que aceptar existen brotes de furtivismo.

Publicidad

Aseguran que changuear el camarón es de todos los días y lo atribuyen a que los barcos debían estar apostados entre las cero a las cinco brazas de las bocabarras, pero tres de los once barcos fueron movidos adentro de bahías, confirmó el director general, Mario Castanedo Peñúñuri.

Entre los casos denunciados más recientes, está el ocurrido el día 24 de mayo, cuando en el desemboque de Sonora, fueron sorprendidas aproximadamente 150 pangas que salieron a changuear camarón con la supuesta autorización del oficial de pesca Néker Alejandro Arispuro Salas, a quien acusaron de llevarse a la bolsa una cuota de mil pesos por embarcación.

Los hechos fueron reportados a Alejandro Zapata Lozano, jefe de inspectores, y más arriba al director de Inspección y Vigilancia Mario Alberto Castanedo Peñúñuri, pero a la fecha no ha pasado nada, pues aseguran que siguen pescando como si nada.  

“Retiraron los barcos de vigilancia, aquí mismo en el desemboque por órdenes de Alejandro Zapata, lo cual pueden corroborarse en el sistema satelital de CONAPESCA”.  

En entrevista para El Debate, Castanedo Peñúñuri admitió que conoce la denuncia mencionada, y señaló que se investiga y se aplican algunas acciones en  Sonora y Sinaloa.  

“Ya se están haciendo algunas acciones en Sonora para afrontar el problema que se está presentando allá y los operativos en La Risión se establezcan con mayor rigor y elementos para repeler a la pesca furtiva”.  Estimó que en los siguientes días estarán replanteando la estrategia y la presentarán a los productores pesqueros.

“Se ve que en algunas bocabarras el hecho de que los barcos estén afuera no es tan eficiente. En algunas de ellas, no en todas, se analiza meterlas a bahías, pero no quiere decir que esas bases marinas trabajen al interior, sino al exterior”. Anunció que lo explicarán al sector para llegar a un acuerdo sobre la nueva medida o hacer las modificaciones.

“Lo que sí, es que los oficiales de pesca no pueden decir en qué lugar esté un barco, sino el patrón, por instrucciones de los armadores. Nosotros evaluamos la situación para que haya vigilancia efectiva”.

Especificó que las tres bocabarras de Macapule, Risión y la Tonina están en revisión para ver qué tan efectivo es que los barcos se metan a la bahía o se queden fuera.

La tierra de nadie, relatan los pescadores que prefieren omitir nombres por temor a represalias de los inspectores de CONAPESCA, es la pesca furtiva intensa que impera en la zona de las bocas de Camahuiroa y en la bahía Lobo de Sonora. “Ahí ante los ojos de todos, se sabe de la complicidad del encargado de zona de los oficiales Ricardo Vázquez Solano con los Duarte, los compradores de todo el camarón que se  ha changueado en esa zona”, dijo la fuente que pidió el anonimato.