Que las elecciones no nos dividan

Caldero Político

Observando las condiciones de nuestro país con zonas diversas convulsionadas por la violencia, para todos siempre es  mejor estar unidos y organizados antes que  divididos o enfrentados.  Las divisiones políticas y sociales entre la población, provocadas por los procesos electorales, disgregan  las oportunidades y pulverizan planes y proyectos, además de que llegan otros, de dentro o de fuera, y se aprovechan campechanamente de esa situación llevando agua para su molino. A río revuelto, ganancia de pescadores.

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Amigas y amigos: ojalá Que las próximas elecciones no nos dividan dado que cuando en Nayarit ya pasaron las  elecciones locales llegan otras de índole federal. En tanto ya la gente anda celebrando con sus nuevos presidentes municipales, regidores, síndicos o diputados, propietarios y suplentes, cuando la calentura arrecia por la elección a  diputaciones federales.

Creemos en la democracia porque gracias a ella la decisión de cada uno de nosotros ha servido para colocar en esos puestos a las mujeres y hombres más idóneos destinados a seguir transformando el estado como hoy lo hacen, cada cual a su manera, los actuales representantes populares, y así seguirá en los siguientes meses.

El potencial de Nayarit será superior si seguimos compartiendo  un ambiente de paz, concordia, tranquilidad, sin los pleitos estériles o pugnas a veces exageradas que surgen por la competencia electoral, a veces alentada desde los partidos o grupos políticos.

Deseamos que nuestra calma no se distorsione o altere como ocurre en otras entidades del país donde lamentablemente el pueblo sufre los estragos de la violencia, de los abusos y excesos del poder y el desajuste político. Tolerancia, diálogo, acuerdos y cumplimiento de compromisos son las divisas.

La Constitución obliga a los partidos políticos, que son dotados de financiamiento público, a orientar, educar y hacer lo necesario para que vivamos en un ambiente democrático de alteza de miras y propósito y no en una arena donde los enfrentamientos sean más que el diálogo y el entendimiento.

Ojalá podamos construir y transformar a Nayarit favorablemente permaneciendo unidos, atentos y trabajando por el estado y por el país.

Esto  no quiere decir que debamos estar ajenos a los movimientos políticos que se avecinan sino todo lo contrario, es nuestra obligación ser participativos, activos y dinámicos. Es cierto, lamentamos los sucesos que ocurren en otros estados pero es mejor que nos concentremos en lo que  sucede en Nayarit vigilando que nuestras familias sigan gozando de la tranquilidad que ahora tenemos, lejos de la violencia, los desacuerdos y desatinos.

Que las elecciones marquen el desarrollo democrático de Nayarit y que no nos dividan, es a lo que aspiramos.

VEREMOS Y DIREMOS

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