Quiero retirarme en plenitud: Mario Mora

Oriundo de Sinaloa sigue siendo la ley y rudo por excelencia

Luego de una larga vida dentro de la Lucha Libre nacional, el rudo denominado “Jefe de Jefes” en el vecino Estado de Sinaloa, sigue siendo a ley, sin embargo tiene el pensamiento muy centrado para cuando le llegue el tiempo del retiro, cosa ineludible ya que el tiempo no perdona.

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MA: Mario, se dice que en Mazatlán, que es donde tu radicas, hay buenos luchadores
Mora: “Hay un montonal de luchadores, pero buenos como yo no existen”.

MA: ¿Sigues siento de estilo rudo?
Mora: “Sí, todavía, somos profesionales y si alguna vez nos ponen como técnicos podemos serlo ya que dominamos ambos estilos, pero lo más nos gusta es ser rudos”.

MA: Mario, se dice que la lucha libre es “circo maroma y teatro”.
Mora: “Mi padre también me lo decía, la verdad es que nunca se ha descubierto, pero, ¿Qué te diré?, creo que al igual que mucha gente nos vamos a quedar con la incógnita”.
MA: Puede ser, pero para hacerlo tienes que estar en continuo entrenamiento, dentro de un gimnasio y que haya la debida sincronización de movimientos.
Mora: “Sí, la lucha libre va más allá de lo que la gente piensa, puede decir que es mentira, que es un teatro o que es un circo, pero que más que nada es un arte eso de subirte a un ring, demostrar lo que sabes y grabarte tanta cantidad de llaves que hay, pero sobre todo, quedar bien con la gente”.
MA: ¿Cuántos años dentro de esto Mario?
Mora: “Comencé a los 16, ya tengo 45 años, ya estoy viejón y estoy pensando en el retiro”

MA: Creo que será difícil Mario, porque se nota que este deporte llamado pancracio lo llevas muy metido en la sangre.
Mora: “La verdad que sí, duele, me pongo a pensar, pero quiero que la gente piense que soy un luchador que se retiró a tiempo, cuando podía y no que sea porque ya no puede”.

MA: El retiro en plenitud.
Mora: “Así es, estando en mi mero apogeo, que eso se recuerde de mi”.

MA: ¿De dónde llega ese apodo de “Jefe de Jefes”?
Mora: “De Mazatlán, ahí la gente  de Sinaloa es muy brava y te ven trabajar y te van poniendo el apodo, toda mi vida admiré a un luchador que le decían “Faraón”, lo veía en Guadalajara cada martes”.

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