Soy padre soltero y feliz

Simples deducciones/Juan Chávez

 

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Pocas veces se cuenta la otra parte de la historia, la de un hombre cuya pareja lo dejó por su primo más cercano, “hasta eso, fue directa, me esperó a que yo regresara de la empresa en la que todavía trabajo y me dijo, mira Luis Andrés yo ya hice todo mi esfuerzo para soportarte a ti y al niño, la verdad es que yo no sirvo para esto y pues me encontré una nueva oportunidad y me voy, te dejo a tu hijo porque de eso puedes estar muy seguro, es tu hijo pero yo no siento ese amor que se supone uno debe tener, me molesta que llore, que pida de comer, tener que cargarlo y aquí están las llaves de la casa” y así fue como salió de nuestras vidas.

“Nunca me dijo con quién se iba, las conjeturas después me llevaron a saber que fue con Daniel, él y yo somos de la misma edad y crecimos juntos, no lo juzgo por enredarse con ella Dios se encarga de todo y mira, tan es así que me dejó hace dos años y medio, hoy mi hijo está a 3 meses de cumplir cuatro añitos y le he organizado una piñata con sus amiguitos de la escuela, ambos estamos bien organizados y lo amo, lo adoro, hasta este día no nos ha hecho falta ella”.

Andrés cuenta con el apoyo de su hermana y de su mamá pero no por eso les deja a ellas toda la responsabilidad, él madruga para darle un ligero desayuno al niño, lo cambia, le ha enseñado a lavarse los dientes a amarrar las agujetas o abotonarse las camisas, ir al baño y mantener sus juguetes en orden, le ha explicado que su mamá tuvo algunas cosas qué hacer y por eso no está con ellos, “cuando tenga un poco de más edad incluso buscaré la asesoría de un psicólogo para que me ayude a explicarle lo que ella hizo”.

Con dolor en el transcurso de la plática recuerda lo difícil que fueron los meses cuando Eli lo abandonó, “recuerdo que a los 20 minutos de que ella cerró la puerta y yo permanecí sin poder moverme parado aquí en esta sala, el bebé comenzó a llorar y yo no sabía qué hacer, su llanto me sacó de ese trance y fui y lo abracé y le pedí apoyo a una buena vecina que supo ayudarme sin preguntar nada. Fui aprendiendo a atenderlo y conforme lo hacía el dolor se fue quedando atrás, ahora me he enterado dónde están viviendo y créeme que no me mueve nada ir a buscarla o reclamarle, es como si mi hijo llenara mi mundo por completo y eso se lo agradezco tanto a Dios”.

Mientras estoy en su casa veo como el menor juega, corre junto con su mascota a la que tiene bajo su responsabilidad, “él sabe que antes de irse a la escuela debe darle de comer a Romy, cambiarle el agua y acariciarla, si el tiempo le alcanza medio juguetean”.

“Quise platicártelo no para que me aplaudan, no, sino porque aunque somos menor cantidad también habemos hombres que somos padres solteros, que respondemos a las necesidades de nuestros hijos de la misma manera que las mujeres, que no somos mandilones sino que yo le llamo responsabilidad y amor y que no le andamos buscando una mamá a los niños, sino que con dedicación y paciencia también sabemos formar hogares. Yo aspiro a que mi hijo sea un hombre de bien, responsable, que contribuya a que este sea un mundo mejor”.

Reconoce que su mamá y su hermana son un pilar fundamental del día a día en las vidas de él y de su hijo y les agradece con el alma que estén ahí para ayudarlo a cuidar al pequeño cuando enferma o le dan los consejos necesarios para una mejor crianza, “yo soy un papá soltero sí, es cierto, pero soy tan feliz que por nada cambiaría esta etapa que vivo, ni las prisas diarias ni las angustias, todo me ha forjado y estoy pleno”. Mándame tus comentarios, dudas y sugerencias a mi Facebook Juan Félix Chávez Flores o a mi correo electrónico juanfechavez@gmail.com

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