Traseros millonarios

Se trata de las hermanas Dana y Dania Bruna, autoproclamadas como “las belfie queens”

Les encantan las selfies y son expertas en sacarle provecho a sus atributos físicos en las redes sociales… y no, no son las Kardashian.

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Se trata de las hermanas Dana y Dania Bruna, autoproclamadas como “las belfie queens” y quienes, literalmente, están haciendo una fortuna con sus traseros.
Estas gemelas, de origen argentino y afincadas en Florida, ganan en conjunto 30 mil dólares mensuales con sólo publicar fotos y minivideos de sus atributos (orgullosamente plásticos).

“Poseemos los traseros más famosos de Instagram.
En una ciudad como Miami, donde la cola vende, recibimos un montón de ofertas laborales. Somos las reinas de lasselfies y hemos creado un negocio exitoso”, presume Dana en entrevista con Barcroft TV.

Hace seis meses, las Bruna se sometieron a una cirugía para transferirse aproximadamente 3 kilos de su propia grasa a la región glútea.

Los resultados fueron tan satisfactorios, que el médico colombiano que las intervino no les cobró el millón de pesos que costaron los procedimientos, a cambio de que le hicieran promoción en redes sociales.

A partir de entonces, se convirtieron en una sensación en Instagram, donde, además de compartir fotos sexis, hacen menciones comerciales (desde renta de autos y suplementos alimenticios, hasta florerías).
Sin embargo, fue gracias a la aplicación Supe (similar a SnapChat) que vieron crecer sus cuentas bancarias, pues allí los usuarios pagan por cada foto o video de las gemelas.

“Entre Supe e Instagram ganamos entre 15 mil y 17 mil dólares mensuales cada una. Juntas sacamos unos 30 mil al mes”, contó Nadia al Daily Mail.
A las gemelas no les importa que las llamen plásticas (además del trasero, se aumentaron los senos, se inyectaron los labios y recurren regularmente al bótox). Sin embargo, destacan que son curvilíneas de nacimiento gracias a su sangre latina y brasileña.

También subrayan que no todo es obra del bisturí, pues siguen una dieta estricta y realizan ejercicio religiosamente: 45 minutos de cardio por las mañanas y otros 45 de pesas por las tardes.

En cuanto a ser consideradas como objetos sexuales, coinciden en que no sólo no les afecta, sino que lo consideran una bendición.
“Al principio me sentía mal, luego lo miré desde otra perspectiva y pensé que si los hombres no me vieran de ese modo, no tendría trabajo. Ahora sinceramente se los agradezco por verme así”, apunta Nadia.

Su idea es mantener este negocio con las ganancias actuales al menos seis meses más, y luego expandir sus horizontes empresariales.

“Seguiremos modelando mientras podamos, porque es lo que nos gusta hacer y sabemos que tenemos el talento”, concluye Nadia.