Las Cuatas son subcampeones

El equipo nayarita realizó una extraordinaria actuación en el Congreso y Campeonato Nacional Charro 2017

Los Tres Potrillos de Jalisco se coronaron campeones nacionales de categoría «AAA» la noche de este domingo en Pachuca, al llevarse, con 345 puntos, la gran final del LXXIII Congreso y Campeonato Nacional Charro Hidalgo 2017, que fue celebrado en homenaje a Don Javier García Sánchez.

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Fue una vibrante velada la que se disfrutó en el lienzo charro «Hidalgo, Cuna de la Charrería» de la capital hidalguense, inmueble que lució un llenazo espectacular hasta las lámparas para atestiguar esta final de equipos, en la cual el escuadrón jalisciense vino de atrás en las manganas, con cuatro aciertos, para asegurar el ansiado título nacional en los pasos de la muerte.

Sin el paso de la muerte, el escuadrón nayarita de Rancho Las Cuatas se quedó con el segundo lugar al totalizar 323 unidades, al tiempo que Hacienda de Guadalupe «A» de Nuevo León se ubicó en el tercer sitio nacional con registro de 264 puntos.

Arsenio Leal abrió la competencia con su cala de caballo de 40 puntos, poniéndole número a la hoja de Hacienda de Guadalupe “A” de Nuevo León, si bien tomó ligera ventaja Rancho Las Cuatas de Nayarit con la cala de 41 de Jesús Aceves, al tiempo que Gerardo Fernández abrió la cuenta de Tres Potrillos con idénticos 40 buenos.

Cada equipo sumó un pial en el lienzo, siendo que Juan Soltero acertó uno de 20 para los neoleoneses, 18 del que cuajó José Andrés Aceves de Las Cuatas y 15 del que agarró Enrique Ramírez Pérez para los jaliscienses.

En el coleadero, Hacienda de Guadalupe “A”de rezagó con 55 totales, siendo 22 de Xavier Leal, 20 de Juan Luis Blanco y 13 más de Juan Guerra.

Las Cuatas colearon bien, para 88 acumulados, de los que Diego Ibarra conquistó 36, y 26 tanto de Andrés Eduardo Aceves como de Jesús Aceves, aumentando la distancia con sus competidores.

Por su parte, los Tres Potrillos sumaron en el coleadero 71 buenos, correspondientes 34 a Gerardo Fernández, 20 de Rodolfo Fernández y 17 de Héctor Hernández. En ese momento, el marcador indicaba que los nayaritas marchaban al frente con 226 buenos, 203 de Tres Potrillos y 165 de los neoleoneses.

Tras la participación de la Escaramuza Monumental de Reinas, continuó la final con las ternas, en las que Las Cuatas consolidó su ventaja gracias a la buena monta de toro de Diego Hernánez, cobrando 21 tantos, y los lazos con que Diego Ibarra y Andrés Aceves completaron la terna, aportando a la cuenta 28 y 30 bonos. Llegaban a ese momento a 226 puntos.

Se acercaba peligrosamente el escuadrón tapatío con otra interesante jineteada de toro por parte de Asunción Sainz de 20 puntos, y la terna fue finiquitada rápidamente por Enrique Ramírez Pérez y su hijo, Enrique Ramírez Pulido, con lazos que fueron calificados por los jueces con 26 y 31 unidades, alcanzando 203 buenos.

 

Hacienda de Guadalupe, por su parte, se rezagó en este punto, a pesar de la excepcional jineteada de toro que pegó Alberto Fragoso para cobrar 24, aunque en la terna únicamente se logró el lazo cabecero de 26 de Juan Luis Blanco al acabarse el tiempo reglamentario, ubicándose en el tercer sitio con 165 buenos.

Precisamente los neoleoneses fueron los primeros en presentar manganas, después de la buena monta de yegua de 24 puntos por cuenta de Alberto Fragoso. Homero Elizondo sumó un acierto a pie de 27 tantos, y Mauricio Ríos cumplió con dos a caballo para 49. No sumaron en el paso de la muerte, concluyendo con 264 puntos y el tercer lugar nacional.

Por su parte, Las Cuatas sumaron 14 unidades del jineteo de yegua que completó David Vázquez, Diego Ibarra acertó una mangana a pie en su última oportunidad de 28 y José Andrés Aceves logró que el escuadrón nayarita rebasara la excelencia con dos a caballo de 24 y 28 más tres bonificados del tiempo no utilizado, llegando a 323 puntos.

Y los Tres Potrillos vinieron a más, primero con la monta de yegua de Octavio Gurrola que les redituó 19 puntos, y luego las cuatro manganas que acertaron padre e hijo: Enrique Ramírez Pérez cobró 25 de cada una de las que agarró más dos de tiempo, y su vástago acertó dos más a caballo, de 24 y 27 más tres adicionales, con lo que le dieron vuelta a la situación alcanzando en ese momento 328 unidades.

Con el escuadrón neoleonés matemáticamente fuera de la competencia, en los pasos de la muerte se decidió el título. El ejecutado por Martín García de Las Cuatas fue descalificado al desmontarse reparando el animal bruto, dejando la puerta abierta para que Asunción Sainz completara el suyo de 17 unidades, sellando la victoria en toda línea de los Tres Potrillos de Jalisco, quienes se levantaron con la corona al son de 345 puntos, por 323 de Las Cuatas y 264 de Hacienda de Guadalupe “A”.