¿Qué papillas son mejores, las naturales o procesadas?

La salud de tu bebé es lo más importante y brindarle los nutrientes necesarios es indispensable para su desarrollo.

Si lo vemos desde el punto de vista de la salud, la respuesta a esta pregunta parece un poco obvia, ya que siempre nos inclinaremos por la opción más natural. Sin embargo, con el ritmo de vida al que estamos expuestos actualmente, tal vez te parezca más práctico ir al súper y comprar una papilla ya preparada, pero ¿cuáles son mejores para las necesidades nutricionales de tu bebé?

Publicidad

Los productos envasados generalmente contienen sustancias químicas como edulcorantes, estabilizadores, colorantes, etc, los cuales contribuyen a mejorar su apariencia y textura, y para que tengan mayor caducidad. Algunas de ellas no representan ningún riesgo para la salud, pero otras no se sabe con seguridad.

Sin embargo, si eres de las mamás que prefieren hacer las papillas en casa, utilizando frutas y vegetales frescos, tal vez te interese saber que para conseguir una mayor producción de estos, se suelen utilizar abonos y pesticidas, los cuales no desparecen por completo y pueden llegar hasta nosotros cuando los adquirimos en el mercado o en el súper. Algunos de ellos pueden resultar dañinos para la salud, algunos son cancerígenos, otros producen Alzheimer, y la cocción no los elimina por completo.

Por lo que decidir cuál es la mejor opción para tu bebé puede resultar un poco complicado, ya que cualquiera de las dos opciones podría tener efectos nocivos para la salud. Es por eso que para encontrar la mejor opción de nutrición para tu bebé, lo mejor es acudir con un nutriólogo, para que el te indique cuáles son los nutrientes que tu bebé requiere, los cuales lo protegerán de aquellas sustancias nocivas que entren a su cuerpo.

Independientemente de la opción que elijas, algunas recomendaciones para preparar papillas caseras son:

Compra vegetales y frutas de temporada pues son los que mejor calidad tienen

Consumir los orgánicos si están disponibles y puedes pagarlos (normalmente son más caros)

Que los alimentos no estén en malas condiciones, que no tengan agujeros ni cortes, y sobre todo que sean frescos

Lávalos muy bien y cocínalos lo suficiente

Lee las etiquetas detenidamente, no por ser orgánico está libre de riesgo

Si te preocupan los pesticidas, quítales la cáscara o corta las hojas exteriores a vegetales como la lechuga y la col

Revisa la fecha de caducidad en la etiqueta y asegúrate de que el sello de la tapa está intacto

Trata de darle a tu bebé alimentos variados, de esta manera no se expondrá a un solo pesticida