Tendencias electorales y necesidades sociales

Con Visión Ciudadana

Sea quien sea, el próximo inquilino de la residencia oficial de Los Pinos, necesita tener una gran sensibilidad a las demandas sociales y a los cambios que la gente está exigiendo pero sobre todo que necesita México, nuestro país continúa tristemente en el límite entre su potencial y la desgracia y más ala de los intentos aislados por salir adelante, de alguna que otra idea sobresaliente con potencial para cambiar el país, tristemente no hemos logrado romper la barrera de la mediocridad y en cambio, seguimos escuchando de colosales desvíos de recursos, de gobernantes que dejan en la ruina estados y municipios, de cómo nos consideran como un destino de inversión por el bajísimo costo de producción, más que por el valor intrínseco de nuestra tierra.

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Así las cosas, el próximo Presidente de la República, necesita ceder un poco de su hoy todavía plenipotenciaria institución para regresar un poco de ese poder absoluto a donde realmente pertenece o debe pertenecer, al pueblo, es difícil de digerir que en pleno 2018, con tantos avances en tecnología, no sea posible generar un mecanismo masivo de consulta popular, un instrumento de retroalimentación digamos inmediata y de bajo costo para que por lo menos algunas medidas sean consultadas con la población,  si ya se planea derrochar el presupuesto en alguna mega obra que se convierta o no en un mega elefante blanco, porque no consultar a la ciudadanía, ¿cuál considera más apegada al desarrollo de nuestro país?

Otro tema, que seguramente se convertirá en tendencia el próximo mandato presidencial será la relación y dinámica que se guarde con el todavía Presidente Donald Trump, si su errático mandato hasta el momento ha dejado algo claro, es que no somos su país favorito en el mundo y si bien se ha suspendido o mejor dicho postergado la resolución definitiva sobre el TLCAN hasta después de terminada la elección presidencial, existen suficientes elementos para pensar que sería posible la terminación del tratado en definitiva y una considerable crisis económica para nuestro país, situación francamente crítica que deberá enfrentar nuestro próximo ejecutivo federal, aún con toda la carga postelectoral que acarrea una elección presidencial.

Como ciudadano responsable, estimado lector, además de razonar e investigar a fondo su voto, sería muy positivo prepararse para lo peor, porque aunque existe una posibilidad de que este escenario no llegue, cierto es también que existe una posibilidad similar de que si llegue y obviamente es mejor estar preparado pues una vez ahí poco podrá hacerse al respecto.